jueves, 24 de marzo de 2005

El viajar es un placer...

Si, si, aunque no os lo creáis, de noche, en bus, durmiendo en posturas extrañas, con el cuello hecho un acordeon, (y, si es invierno) con la ventanilla del conductor bajada, con el culo durmiéndosete de estar tanto rato sentado, etc... es un auténtico placer. Ir a otros sitios, volver a casa, ir a visitar a los amigos... Me encanta. Puedo soportar todas esas cosas por las razones que acabo de enumerar.
Lo que ya no soporto, es que los conductores (el conductor) de autobús, me tomen el pelo.
Porque esta Semana Santa, a pesar de tener el billete ya comprado, haber avisado en casa de que iría, etc., etc., he estado a punto de no poder moverme de Madrid.
Me parece muy bien que sea Semana Santa. Me parece maravilloso que haya miles de desplazamientos más diarios de gente. Y me parece fenomenal que fleten más autobuses.
Sé que estos dias cualquiera que quiera viajar tiene que tener el billete desde hace días y además, saber el andén desde el que, en teoría, sale su autobús (cosa bastante difícil de saber en la estacion de autobuses de Avenida América de Madrid, porque los monitores donde se indica, al menos cada vez que he ido yo ahí los últimos meses, no mostraban mas que variaciones del pantallazo azul de windows). Lo que yo EXIJO, como mínimo es, que el conductor del autobús, sepa A DÓNDE VA EL!!!!
Porque lo que no es normal, es que le pregunte al autobusero si el billete que yo tengo es para su autobús y me diga que no, que es para el que entrará en el andén cuando él salga. El autobús que entra sea para otro destino, y al final le tenga que comprar el billete de autobús a un chaval muy amable que no lo iba a utilizar.

Resumiendo los hechos:
Mi autobús salía a la 1 AM de la noche del miércoles al jueves. Me presento en la estacion de autobuses, en el andén del que se suponía que salía a las 12:50-12:55. Pregunto al conductor si el billete que llevo es para ese autobús. El conductor lo examina detenidamente y me dice que no, que es para el autobús que entrará en esa misma dársena en cuanto él se vaya. Pasan los minutos, voy preguntando a diversos conductores de autobús. Finalmente, uno me dice que le pregunte a una de las señoritas de Alsa que están por los andenes intentando poner un poco de órden. La señorita me dice que el autobús de mi billete salió a su hora DEL ANDÉN QUE YO HABÍA PREGUNTADO PRIMERO AL CONDUCTOR y que me dijo que tururú. No sabe proponerme ninguna solución. Un chico muy atento me pregunta que si es que he perdido el autobús, le cuento la película y me dice que es que el tiene un billete para Barna que al final no va a utilizar. Se lo compro por 20 eypos. Voy hacia el autobús en cuestión. Resulta que NO hace parada en Zaragoza. Para entonces yo ya tenía ganas de prenderle fuego a la estación, o al menos a algún autobús... bueno, vale, de darle un par de puñetazos bien daos al conductor de autobús que me había dicho que el autobús que tenía que cojer, no era el autobús que tenía que cojer. El conductor del autobús a Barcelona, muy majo el, me dice que le pregunte a las señoritas de Alsa si alguno de los otros autobuses va a hacer parada en Zaragoza, ya que en ese caso, se podría intercambiar mi billete por el de alguno que fuera directo a Barna de ese autobús, y así yo podría ir a Zaragoza, ya que él paraba en Aljafarín, a 17kms pasado Zaragoza. Al final me subo al autobús con dirección Barcelona puesto que se me ha dicho que la parada de descanso se haría en el mismo Aljafarín, donde podría cojer un taxi o un autobús hasta la misma Zaragoza. Así que llamo al amigo que me iba a venir a buscar a la estación de autobuses de Zaragoza para explicarle lo que ha pasado. No me coje el telefono. Le mando un par de sms. Al rato me contesta y se lo cuento más detalladamente. Quedamos en que me vendrá a esperar a Aljafarín. A las 4 horas y pico de viaje, pasado Zaragoza, hacemos la parada donde yo me tenía que bajar... ¡En una estación de servicio, a no se qué distancia enorme de Aljafarín! Menos mal, que mi amigo se había llevado el movil, y le he podido avisar a tiempo del cambio de planes, con las indicaciones del autobusero.
Mandan cojones, para que luego una desposite su confianza en los conductores de autobús y los "responsables" de las empresas de transporte... La próxima vez, y por el mismo precio, me voy en ave de Madrid a Zaragoza, que al menos sé dónde para y me cuesta la mitad de tiempo. :/

3 comentarios:

Ibrahim dijo...

Pues grandísima falta de responsabilidad, me parece, pero claro, el señor autobusero hace su trabajo, que es conducir el autobús. Y se la trae al fresco la gente que lleva o lo que les pase por su culpa. Es una de las cosas por las que odio viajar en bus, que nadie te dice nunca dónde coger el billete, o el bus, o dónde bajarte...

Aunque lo de las epopeyas de viaje no es algo nuevo. Y con el tren tampoco te libras, que a mí también me ha tocado alguna divertida. Algún día te lo cuento. Y si quieres te presento a José Luis y que te cuente cómo tuvieron que volver a Zaragoza él y unos amigos desde unas jornadas en Valencia...

En fin, es mejor relajarse.

Fernando dijo...

Pues yo quiero hacer un comentario positivo acerca de todo esto.Tras unos mesecitos con compañero de piso mangante, clientes que no cierran la puerta, malos días en el curro (inolvidables los jamones sin sal) y demás; llevabas ya tiempo sin quejarte de casi nada. Incluso habías llegado a tu último post en un estado de coma absoluto. ¡Resucitó! Claro, es Semana Santa. Enhorabuena. Te has enfrentado a la poderosa Alsa-Enatcar y has llegado a Zaragoza (casi en secreto) sin grandes percances. Presumo que tu vida ha tomado un rumbo menos cabreado. La vida es bella.

Ghanima Atreides dijo...

Buoh, tu dame tiempo, y en un par de dias cuento aquí algo muy gracioso sobre mi actual compañero de piso...

Sobre mi paso por Zaragoza, el domingo te hubiera llamado, pero me dijiste que estarías de partida, así que no te llamé...