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lunes, 19 de noviembre de 2007

Las Aventuras del EED IV

Milagros encontró a Jean Pierre en el laboratorio, le ató a la silla y se lo llevó a rastras para que Mad Max "hable" con él.

Mientras tanto, se fue a hablar con el psicólogo para comentarle lo de sus pesadillas, pero no supo darle ninguna explicación.

Más tarde, Jean Pierre se acerca a la habitación en que está el Gonza junto con el profesor Hans. El profesor Hans decide que el hecho de que el paciente esté dispuesto a fumarse cualquier tipo de sustancia hace que las implicaciones de tipo moral/ético sean irrelevantes, con lo que cede el tratamiento del Gonza al profesor Jean Pierre que se acerca al paciente y le inyecta un preparado de un color verde realmente curioso, lo que hace que a las pocas horas se despierte vomitando. Según explica el profesor Jean Piere, se trataba de un compuesto experimental que hace que el organismo revierta al tracto digestivo toda la materia no metabolizada, eso incluye cualquier tipo de toxinas. El único problema es que el proceso provoca, al parecer, una serie de problemas gastrointestinales que mantuvieron al Gonza postrado en cama durante varios días, en el transcurso de los cuales descubrió que había desarrollado a partir del incidente una cierta fobia al tabaco... Lo que, en eso que el Gonza llama su "cerebro", hizo que razonara que a falta de porros, buenas son pildoras a la hora de hacer experimentos con sustancias extrañas.

Mientras tanto, las pesadillas de Milagros se habían intensificado, y su preocupación iba en aumento, debido a que llevaba un par de días que al levantarse no encontraba nada en el sitio en que creía haberlo dejado la noche anterior. Eso hace que acuda de nuevo al psicólogo de SuperHéroes Inc., que no encontró ninguna razón posible para las pesadillas y lo demás, que no fuera el stress.
Puesto que esta explicación no la satisfizo, fue a hablar con el profesor Hans, y acabaron acordando hacerle un estudio del sueño, ya que ninguna de las pruebas había dado ningún resultado remarcable, con un resultado sorprendente.
En un momento dado, en la grabación se ve cómo algo parecido a pequeñas nubes brillantes de luz, que trasladaban cosas por la habitación. Doblaban la ropa y la depositaban en la silla, ponían las katanas en sus soportes, movían los zapatos a otro sitio... Pero sigue sin recordar el contenido de sus pesadillas.
Continúan la vigilancia durante unos días, uno de los cuales el Gonza se lleva aparte al profesor Jean Pierre para hacerle una "proposición deshonesta". Lo que le propuso (si seréis cochinos... A saber qué habréis pensado) utilizar algún tipo de droga experimental de aumento de consciencia mientras Onix esté conectada con ella para ver si así recuerda el contenido de las pesadilas u Onix puede "ver" algo de ellas.
El resultado sorprendió a todos. Milagros recuerda la pesadilla, que es tremendamente vívida.

Se encuentra en una llanura. Es un atardecer. O quizás un amanecer. Está muy oscuro. Se encuentra rodeada de toda suerte de criaturas: esfinges, leprechauns, dragones, duendes, trasgos... que le gritan que les deje salir, que necesitan salir, de una manera realmente imperiosa. Gritan durante un rato, y se van poniendo cada vez más nerviosas y agitadas... hasta que terminan intentando agarrarla. Milagros intenta huir y las criaturas la persiguen, intentando agarrarla con más ahínco, consiguiendo en cambio herirla y desgarrarla, momento en que se despierta.

El profesor Hans le dice que no puede encontrar ninguna explicación, a lo que Milagros replica preguntándole si podría ayudarla a concertar una cita con el Maestro Arcano, única otra persona a la que se le ocurre recurrir, a ver si puede ayudarla con su situación. Éste le responde que hará lo que pueda, y finalmente le consigue una cita con él la semana siguiente, en sus oficinas de Bruselas. Llegado el día, hace el viaje en avión y llega a tiempo para la cita con el Maestro Arcano. Este le explica que ya le habían informado sobre su problema y que cree que es debido a algún tipo de reacción entre el organismo y los componentes mágicos de la poción que le dió, pues al parecer han "despertado" algún tipo de poder mágico latente y que necesita aprender a controlarlos... A no ser que prefiera que se los eliminen, proceso largo y doloroso, y más que probáblemente traumático. Debido a sus múltiples ocupaciones y deberes, no puede encargar él de su aprendizaje, pero la remite a uno de los mejores maestros, que vive en Madrid y le desea buena suerte.

martes, 23 de enero de 2007

Las aventuras del EED III

Los de Euroforce se habían enfrentado al grueso de las tropas terroristas, con el resultado de que se ocasionó una escabechina para ambas partes.
El Maestro Arcano le recetó a Milagros una poción de regeneración celular para curarle los daños internos que le quedaron tras la cura de urgencia que le hizo Juanito después de haber respirado el ácido clorhídrico que había soltado el cuarto imbécil milisegundos antes de morir, pues según nos contó después, el Gonza le había gafado, con lo que su intento de convertir el aire en ácido le salió un poco mal, y no solo convirtió parte del aire del túnel en ácido clorhídrico, cogiendo a varios del grupo en el proceso, sino que también convirtió parte de su sangre en ácido, con lo que quedó disuelto en el tiempo en que sus células superaron la sorpresa de encontrarse repentínamente rodeadas de ácido.

Tras unos cuántos días en la UCI, Milagros vuelve a juntarse con el resto del grupo, y al poco llegó un mensaje para que acudieran a la sede de SuperHeroes Inc. en Zaragoza.
Una vez ahí, les presentan a la nueva adquisición de SuperHeroes Inc.: El Doctor Hans Kespler, científico alemán que trabaja para la Unión Europea en un nuevo proyecto experimental militar de desarrollo y potenciación de los indivíduos. Lo que se traduce en que había preparado una serie de proyectos para cada miembro del grupo (excepto el "Lagartijo" que todabía no conocía su existencia... más o menos).

A Mad Max le presenta el proyecto de introducir ciertas modificaciones corporales de tipo cibernético, que implicarían la sustitución de alrededor del 15% de su materia corporal por todo su cuerpo.
A Danielle Spock le ha propuesto la inclusión de una glándula que supuestamente va a aumentar sus capacidades (velocidad, fuerza, agilidad...). Como contrapartida, podía provocarle una cierta hipertensión, una pequeña propensión a sufrir ataques cardíacos y el pequeñísimo inconveniente de que cada vez que se activara la glándula, el cuerpo sufriría un desgaste celular acelerado.
A Milagros le propone reemplazarle el sistema nervioso por completo por un sistema de fibra óptica para incrementar su velocidad y reflejos sin (aparentemente) efectos secundarios.
A Juanito, el prototipo de androide, ha planeado, tras haberle hecho algunos estudios, hacerle algunas ampliaciones y añadirle alguans funcionalidades nuevas en pruebas.
Puesto que el Pater es un ser demoníaco, antes de planificar ninguna modificación para él, quería estudiarlo un poco.

El Lagartijo se fue con el Gonza, que se lo llevó a enseñarle el Macdonals a ver qué pasaba, pues se había pegado todo el día invisible ya que se le había pedido que no se hiciera notar (por más civilizadamente que se comporte, algo tan parecido a un velocirraptor que podrían ser primos-hermanos que no para de cambiar de color asustaría al más pintado). El ver las patatas fritas, volando por el aire y desapareciendo con un sonido de masticar, justo enfrente de un tipo enorme (el Gonza seguía en su forma gigantesca para sobrellevar mejor las heridas del último combate... o eso decía él, pero tampoco es cuestión de ponerse a discutir con un tipo de casi 5 metros de alto), hacía volverse todas las caras, provocando diversos mini-accidentes cuando, por ejemplo, la cantidad de gente que tropezó por ir mirando hacia atrás, tirándo encima de otros los menús recién comprados (con lo mal que sale de la ropa la mancha de la cocacola)... O tiró toda la vajilla de la sala de descanso y varios del estilo por toda la sede de las oficinas mientras curioseaba todas esas cosas tan raras que no conocía.
Más tarde, con ayuda de Onix, el Gonza hizo las presentaciones formales entre el Profesor y el Lagartijo. El profesor se emocionó con el descubrimiento (por parte de la ciencia, el EED hacía ya tiempo que lo había descubierto) de una nueva especie, y se interesa por su origen, sobre el cual el EED se muestra bastante vago, pues no le interesa que se conozca la existencia de la base espacial. Pide permiso para hacerle algunos estudios a lo que el Lagartijo da su consentimiento tras alguna explicación de Onix (podría haber sucedido cualquier cosa si de repente el Profesor se acercara al Lagartijo con, pongamos por caso, algún tipo de objeto filoso para, por ejemplo, tomar muestras de piel o tejido).
Hablando, hablando, el Gonza le contó al profesor sobre el bicho gigant que nosotros hemos dado en llamar "Carnifex", y acabaron decidiendo que iban a cooperar para estudiarlo. Como no pensabamos hablar a nadie de la base del Gabi, el Gonza quedó en que se lo traería al profesor... A cachitos, eso si.

Mad Max decide acceder a la operación y firma la autorización. Rápidamente preparan el preoperatorio y en un par de días le operan, en una intervención maratoniana de unas 15 horas, tras la cual le ingresan en el hospital de SuperHéroes Inc. para la recuperación-rehabilitación. Le mantienen atiborrado de calmantes y antiinflamatorios durante unos días hasta que empiezan a soldársele los puntos y empieza a remitir el dolor, pero aún con todo siente completamente dolorido todo el cuerpo.

Mientras tanto, el Gonza ha ido secando partes del carnifex para poder hacerse porros con el, a ver que pasa, como es su costumbre.
Mad Max va ejercitándose poco a poco para ir acostumbrándose a sus nuevas capacidades.
A Milagros se le cura la garganta gracias a las pociones que le dio el Maestro Arcano, aunque le dieron un pequeño desorden gástrico, ante la sorpresa de todos los médicos. Los doctores le administraron un ligero antiácido y se le arregló el desorden enseguida. En cambio empieza a sufrir de pesadillas recurrentes, de las que al despertarse ni se acuerda.

El profesor Hans y el profesor Jean Pierre discuten contínuamente, incluso a pesar del profesor Jeffersson, que fue destinado a la unidad para intentar que los otros dos no se mataran entre si.

El Gonza se hace un porro con los restos del carnifex que había desecado, se acomoda y empieza a fumárselo. Al rato, entra Mad Max en la habitación y le propone abrir las ventanas. Menudo submarino que se había montado el Gonza... Éste la está flipando con el porro y empieza verle de color azul y se niega a abrir las ventanas pensando que al fin ha dado con una sustancia capaz de hacerle alucinar. Milagros entra en ese momento en la habitación, e intenta convencer asimismo al Gonza de que guarde el porro para otro rato al ver que a ratos echa humo azul o rojo. El Gonza se niega y se lo termina. Mad Max activa el sistema de extracción, que heróicamente empieza a expulsar la neblina londinense que se había formado en la habitación, lo cual permite a Milagros ver a Mad Max, y observa que está azul. Se lo hace notar, lo que hace que Mad Max coja un cabreo de mil pares de cojones. Decide ir a "pedirles explicaciones" a los profesores. Milagros le sigue, dejando al Gonza durmiendo la mona, y les encuentran en una de las habitaciones del laboratorio, arrojándose carpetas el uno al otro a las respectivas cabezas, afortunadamente sin mucha puntería, con Jeffersson aplicando sus poderes de control empático a toda pastilla, con escasos resultados. Mad Max los agarra del pescuezo y les amenaza. Entonces Jeffersson se aplica a intentar calmarle y le dice que intentarán arreglarlo, compensandole económicamente y haciéndole todas las comprobaciones y arreglos necesarios. consigue calmarle hasta el punto de soltar a los profesores, que habían pasado totalmente de él poniéndose a discutir entre ellos, momento que aprovechó el profesor Jean Pierre para salir por patas, y Milagros salió a buscarlo miras el profesor Hans le explicaba a Mad Max lo que habían descubierto de sus análisis. Mientras, había estado haciendo probatinas con un "reloj" que le habían dado para ir aprendiendo a controlar neuronalmente sus colores, con lo que se había pegado toda la conversación cambiando de colorines, para regocijo del Lagartijo.

miércoles, 10 de enero de 2007

Las aventuras del EED II

El silbido indicaba que venía alguien volando a supervelocidad, por lo que el Pater intentó re-corporeizarse, pero no lo consiguió a tiempo, con lo que vió con pasmo que le atravesaba una tocho-armadura de combate, aunque no llegó a ir mucho más lejos, pues la Milagros andaba al quite, y como le pasó al lado y tenía desenfundado el cuchillo que les había regalado el congénere del Lagartijo, aprovechó para lanzarle un golpe de ki que acertó de pleno en la cintura del indivíduo, haciendo que se desbarajustara la dirección, con lo que se desvió hacia su derecha, cayendo de pleno en el campo gravitatorio extendido por el Gabi y arrastrando a la Milagros que tuvo que soltar el cuchillo para no palmarla junto a él, pero como llevaba suficiente impulso, rebotó y se estampó contra la pared, provocando una lluvia de metralla y fuego que los demás tuvieron que esquivar como pudieron. Milagrosamente nadie del EED salió herido de este primer encuentro a pesar de la rapidez de lo sucedido y lo aparatoso.

Justo en ese momento el Pater acabó de re-corporeizarse y se escuchó un grito, algo así como "¡MIERDA!" seguido de un gran ¡CHOF! a la vez que se veían aparecer de la nada sangre y vísceras cuyo epicentro estaba en la espalda del Pater, que no se esperaba el golpe y se cayó al suelo justo dentro del campo gravitatorio.

En ese momento apareció un tipo volando, con cohetes en las piernas, que fué atrapado por el campo gravitatorio y cayó justo en brazos del Pater. Ambos empezaron a forcejear en el suelo, dándose de bofetadas con furia visigoda. En ese momento Mad Max disparó su rifle de fotones, pues sabía que si erraba el tiro, no le podía hacer daño al Pater, a la vez que el Gabi aprovechaba la bonita iluminación navideña que se había agenciado para lanzar un par de descargas de luz concentrada (vulgo láser). El Pater, a base de tortas, iba deshaciéndole la máscara a este tipejo, viéndose debajo de ésta, más y más circuitos. El Gonza le dijo a Onix que levantara el bloque de cemento, porfavor, por si pasaba, estamparlo con él.

Mientras se daban de puñetas, llegó volando estilo Supermán otro tipo, al cual, sin que nadie se diera cuenta, el Gonza señalaba con el dedo mientras se tapaba un ojo (sí, el Gonza tiene el poder de mirar como un tuerto a la gente). En ese momento entró en el área de acción del campo gravitacional del Gabi, que curiosamente, lo estampó contra el techo. Cuando repentinamente éste individuo junto a la mayor parte del aire de esa parte del túnel se transformaron en ácido, sin darle mucho tiempo a reaccionar a sus propias células, que se rindieron en masa ante el enemigo. Todo el que pudo salió por patas, en una dirección o en otra aunque al Pater no le hizo gran cosa el ácido, pero el indivíduo con el que estaba intercambiando argumentos tan amigablemente se convirtió repentínamente en una especie de esqueleto metálico. Eso si, muy brillante. El Pater reaccionó rápidamente, sacando a la Milagros de allí in extremis, mientras Onix levantaba su campo de fuerza para empujar el ácido hacia su origen. El Gonza, que estaba en modo tamaño de bolsillo, salió volando, casi a velocidad Mach hacia atrás. Mad Max también retrocedía lo que podía, mientras el Gonza se ponía en comunicación con Balrog para decirle que abriera las conducciones de agua para inundar el túnel.
Mientras el EED se reagrupaba en su retaguardia, Balrog le dijo al Gonza que no encontraba los conmutadores de la conducción del agua, con lo que había roto todas las tuberías, y que estuvieran preparados, que el agua iba hacia allí.

En ese momento empezó a oírse una moto. Bastante potente por el sonido. Y llegó el imbécil número 5. Un tipo vestido de motero, con su chopper y su metralleta a la espalda.
Mad Max, refugiado tras el campo de fuerza de Onix, disparó con el rifle de fotones, destrozando la chopper, cosa que cabreó más que un poco al tipo, que se levantó y comenzó a soltar ráfagas con la ametralladora, con lo que Mad Max soltó el rifle, agarró el subfusil y le correspondió a la cortesía, intercambiando saludos estúpidamente durante un rato, hasta que el Pater se cansó de ver el partido de tenis y decidió agarrar al tipo. Se acercó a él "sigilosamente" y lo agarró del pescuezo. Entonces fue cuando se desencadenó el apocaleches. El Pater estaba con el modo demonio ON, osease, gigante, rojo, con cuernos y armadura, y el tipo, repentinamente se transformó en su sosías, ante la cara de pasmo del propio Pater.
En ese momento fue cuando Onix pudo leer durante una micra de segundo los pensamientos del Pater. Algo así como "¡Eh! He visto los suficientes episodios de los Power Rangers como para saber lo que hay que hacer en estos casos." Momento en el que todos se quedaron a cuadros, imbécil nº5 incluído, cuando el Pater empezó a aporrearse el pecho y agitar los brazos en alto, soltando alaridos inarticulados y se le lanzó al otro encima soltando bofetadas como si fueran panes. Mientras Mad Max, que había recuperado el rifle de fotones seguía disparando, desesperándose porque no conseguía hacerle ni un sólo arañazo.
Mientras tanto el Gonza, que seguía en tamaño mini, salió volando, pasando entre las piernas de ambos, alejándose túnel abajo para coger carrerilla desde detrás del indivíduo. Mientras tanto, los fuegos artificiales seguían entre éste y el Pater. Finalmente el Gonza dió la vuelta, multiplicó su tamaño, así a ojo, como por 25, se puso en posición de carga, codo por delante, y rozando todas las paredes del túnel, regresó hacia el combate a la misma velocidad a la que se había alejado, Mach 1. Gracias a quien fuera, el Pater y el indivíduo no habían intercambiado posiciones, y lo que pasó a continuación se resume en una sola palabra: ¡CHOF! pues a la vez que el Gonza impactaba con él, el Pater le estaba soltando un sopapo mayúsculo, dejándo inconsciente al tipo, y lanzando al Pater hacia atrás varios metros, casi cayéndole encima al Gabi.

A los pocos segundos llegó la inundación provocada por Balrog y al poco llegaron también los de TecnoRed a avisar de que ya no quedaba nadie y a dar la enhorabuena por haber conseguido hacer una captura. Cuando el Gabi miró el reloj, vió con asombro que apenas habían llegado a pasar como cinco minutos desde el momento en que habían llegado al túnel y terminado de montar el parapeto.

martes, 2 de enero de 2007

Las aventuras del EED (Equipo Especial de Demoliciones)

El Equipo Especial de Demoliciones (a partir de ahora EED, para abreviar), se encontraba en la base espacial, jugando a la playstation (si, habían logrado puentear algunas cosas en lo que parecía ser una sala de estar de la nave, que nadie me pregunte cómo porque ni siquiera ellos mismos lo saben, sin, al parecer estropear nada), cuando Onix, recien llegada de sus vacaciones, llegó, transmitiéndoles el mensaje de que TecnoRed quería contactar con ellos para que colaboraran en el asalto al cuartel general de los terroristas con los que habían luchado unos días antes, como consideración a que el grupo jugó un papel importante en anteriores enfrentamientos contra ellos.

Tras la entrevista, en la que quedó establecida la posición que iban a cubrir, el EED se dispuso a planificar la estrategia. Les había correspondido cubrir uno de los túneles de mantenimiento que también podía ser utilizado para escapar, pues hacía las veces de salida trasera. Bastante amplio, tenían que planificarlo bien para que cuando los de las Fuerzas Especiales comenzaran el asalto no pudiera escapar nadie por ahí. El asalto estaba programado para varios días después, así que aprovecharon bien el tiempo haciendo planes tacticos para la defensa del tubo. Planes que, por supuesto, a la hora de la verdad no servirían de nada.

En primera línea iba a estar el Pater, convertido en una nube de mosquitos, con el suelo bajo el salpicado de patatas fritas para detectar si alguien intentaba pasar invisible. ¿Os imagináis 7 metros de tunel con el suelo lleno de patatas fritas? ¿Y la cantidad de patatas fritas que harían falta para eso?
En medio, a cada lado de la tubería estarían la Milagros, oculta en las sombras y el Lagartijo, invisible con su poder de utilizar la luz.
Entre ellos y el Pater, el Gabi iba a disponer un campo de gravedad elevada para inmovilizar contra el suelo a cualquier que pasara por ahí.
Algunos metros más atrás, Onix iba a disponer un escudo de fuerza a todo lo ancho del túnel.
También se decidió que ibamos a llevar un bloque de cemento para diversos usos, detrás del cual iba a situarse Mad Max con su rifle de fotones y su rifle de asalto para cubrir desde detrás. Junto al bloque, protegiéndose todo lo posible con él, iban a estar el Gabi, el Gonza y Onix. Balrog iba a quedarse en retaguardia.

Llegado el dia D, TecnoRed trasladó a todos los implicados al lugar donde les habían dado el soplo de que estaba la base central de los terroristas. Llegamos todos a la vez, según lo planeado, y nos desplegamos rápidamente.
Entramos a la tubería e iniciamos los preparativos. Mientras todos ocupábamos nuestras posiciones establecidas, el Gabi, que tenía que establecer el campo de gravedad después de que el resto se hubiera desplegado, buscó un enchufe que encontró al poco, en uno de los cuadros de mantenimiento y le pidió al Gonza que le aupara, mientras sacaba de su mochila cinta aislante y unos cuantos metros de cable de lucecitas de navidad que había comprado el día anterior en una tienda de veinte duros. Con la ayuda del Gonza, el Gabi dispuso las lucecitas por toda la circunferencia del túnel y las enchufó. Cuando el Gonza le señaló que no era Navidad aún para ir adornando los escenarios de batalla (innecesario por otra parte) el Gabi le explicó que aprovechando que estabamos montando la barricada junto al cuadro eléctrico de cuando habían construído el túnel y que habían dejado para mantenimiento, ponía las lucecitas de Navidad por si se daba el caso de que tuviera que utilizar su poder de controlar la luz, y entonces podría utilizarlas para lanzar rayos láser.
Un rayo de comprensión atravesó la faz del Gonza, a la par que esbozaba una sonrisa. Luego se volvieron a ver cómo iban los preparativos de los demás e intentaron disimular, sin mucho éxito, unas cuantas carcajadas mientras veían al Pater realizar sus preparativos. Era muy divertido verle esparcir sacos enormes de patatas fritas, fritos, doritos, y demás, por el suelo.

Una vez montado todo el tinglado, nos tocó esperar un rato, al cabo del cual se empezó a escuchar un silbido.

jueves, 28 de diciembre de 2006

Equipo Especial de Demoliciones I

El "Gabi" es una persona normal, alto, 1'70, moreno... Que, como casi todo el mundo, pasaba bastantes apuros para llegar a fin de mes, aunque quizás algunos más, puesto que la mayor parte de los meses le tocaba dormir al raso.

En una de esas ocasiones, su búsqueda de un lugar donde instalar sus posaderas le llevó por las inmediaciones (concretamente un pueblecito a dos km. poco más o menos de donde Jesucristo perdió la boina) de una central nuclear pocos momentos antes de que hiciera explosión (las autoridades habían silenciado, como no podía ser de otra manera, el que hubiera problemas en la central), con las consecuencias habituales en estos casos: todos los habitantes del pueblo adquirieron superpoderes, visitantes incluídos, entre los que se encontraba el coleguita Gabriel, que de repente se encontró lanzando lucecitas de colorines por los ojos y orejas (le resultaba difícil mirar, así que no sabe si también por los orificios nasales) cual bola de discoteca, lo que hizo que, despistado por la sorpresa, casi chocara con una pared. Casi. En realidad se encontró con que acababa de meterse en el salón de estar de una familia que también estaba experimentando una cierta sorpresa con lo que les estaba ocurriendo.

Con la sorpresa y el sobresalto tardó un rato en darse cuenta de que cada vez parecía sentirse más extraño, como si pesara más y más... Hasta que se dió cuenta mirando por una ventana, de que había una zonaen la que las golondrinas, al pasar por ella, caían en picado hacia el suelo.

Todo esto le asustó más que mucho, e hizo que pasara una larga temporada escondiéndose en las cloacas, mientras intentaba aprender a convivir y controlar sus poderes... al menos un poco... a ratos... de vez en cuando... a lo mejor...

En una de sus correrías por las cloacas se encontró con una extraña sala aparentemente abandonaad, aunque curiosamente en muy buen estado de conservación en la que, en un rincón, había un botón.
Estuvo una temporada utilizándola como residencia, hasta que al final un día la curiosidad pudo con él y pulsó el botón. Repentínamente la puerta de la habitación se cerró y todo lo que había en el radio de visión del Gabi se tornó cada vez más borroso y desdibujado, y en cambio comenzó a aparecer una sala metálica que parecía sacada de una peli de ciencia ficción, completamente metálica y totalmente llena de botoncitos con letreros extraños e incomprensibles, lucecitas de muchos colorines y pantallas de imágenes, algunas de ellas con alguna especie de lenguaje extraño e ininteligible, varias sillas y el suelo de una especie de moqueta blandita de color verde.

Decidió pasar ahí la noche... Y las noches siguientes, visto que nunca parecía aparecer nadie por ahí.

Poco después entró a formar parte de un grupo de gente que trabajaba ocasionalmente para una empresa de superhéroes de alquiler, entre los que se encontraban el "pater" Paquito Jones, el Gonza, la Milagros, Mad Max, Juanito y Danielle Spock, a los que poco a poco se fue añadiendo más gente (Balrog, Onix...), con cuya ayuda fue explorando el lugar poco a poco, convirtiéndolo en su hogar, a la vez que base de operaciones, descubriendo que se trataba de una nave espacial en órbita sobre la tierra, de un tamaño más que considerable.