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domingo, 8 de julio de 2007

Fin de la historia

Porfín se terminó.
Hace unos meses me saqué dos muelas del juicio más, como ya os dije, y la verdad es que estaba encantada... Hasta que la última muela del juicio que me quedaba se me infectó, y me pegué una semana y pico con un flemón enorme, que ni podía comer ni nada.
Así que, resignada, me decidí a volver a endeudarme con la clínica dental. Cuando me dijeron que lo que tenían que hacerme incluía limarme el hueso de la mandíbula para poder sacarme la muela (que por otro lado costaba como 100 euros), osease, cirujía, y teniendo en cuenta que me habían dicho que en la Seguridad Social hacían extracciones, me decidí a acudir al dentista de la Seguridad Social a ver qué me decía él. No pareció importarle mucho que hubiera ido primero a una clínica dental, hasta que se enteró de cual era... Momento en que me contó que en esa clínica a veces hacían las cosas bien... Pero que generalmente, aparte de practicar muchos tratamientos innecesarios, también hacían muchas chapuzas (momento en que yo empecé a hacerme cruces de que las dos anteriores extracciones hubieran salido sin problemas, pues habían sido en esa misma clínica), con lo que tenían muchos problemas con las demandas y demás.
Primero me dió un antibiótico más gordo que el que me habían dado en la clínica, para que se me fuera la infección cuanto antes.
Una vez que se me fué la infección, me dijo claramente que el plazo de espera para ir a cirujía maxilofacial y que me la sacaran, era de tres meses. En ese tiempo, nada ni nadie nos garantizaba que para cuando me tocara la vez de extracción, no tuviera la muela infectada de nuevo, así que me la iba a sacar él en la próxima cita.
Ese día fué el miércoles.
Cuando me tocó el turno, me inyectó la anestesia (ni me enteré), y mientras me hacía efecto, estuve esperando en la sala de espera. Como media hora o así... Tiempo que aproveché para ir a casa a por la ortopantomografía (que me la había olvidado, y vivo cerca).
Tan difícil que decían que iba a resultar en la clínica, y a la hora de la verdad, el dentista tardó no más de 10 minutos desde el momento en que entré por la puerta (incluído tiempo de quitarme la chaqueta, sentarme, y examinarme) en sacarme la dichosa muela.
Enfin...

La única molestia que he sufrido esta vez es que hasta las 6 de la tarde o así que se me iba a pasar el efecto de la anestesia no iba a poder comer nada (y el médico me dijo que sólo tomara un yogur frío) y hasta el día siguiente, incluído, no iba a poder tomar nada más que alimentos líquidos, fríos y con pajita. Un poco me ha molestado luego al comer, y de vez en cuando me ha dolido un poco... Pero no lo suficiente como para tener que tomar nada (tampoco hubiera podido hacerlo, si tenía que tomarme un termalgin bebiendo el agua después con pajita XD), así que todo perfecto.

Desde que empecé a hablar en este blog sobre mis muelas del juicio no ha parado de llegar gente buscando información sobre extracciones de las muelas del juicio, el cuidado que hay que tener, y buscando tranquilidad a la hora de sus propias extracciones. O al menos eso es lo que dice el contador de estadísticas que tengo puesto. Esos son los términos de búsqueda a través de los cuales llega gente aquí (amén de muchos otros).

A toda esa gente quiero decirle que estén tranquilos. NO tiene porqué doler. NO tiene porqué infectarse. NO te vas a morir por sacarte una muela del juicio. NO tienes porqué tener problemas de ningún tipo por sacártelas.
A no ser que seas descuidado y se te infecte. Pero para eso te dan antibióticos después de sacártelas.
Tampoco tienes por qué tener ningún problema durante las extracciones, siempre y cuando vayas a un odontólogo de verdad y no a un sacamuelas del tres al cuarto. Si tu dentista de toda la vida no te las puede sacar por cualquier circunstancia, él te aconsejará quién te la puede extraer. Pregúntale.

Suerte a todos y ya me contaréis qué tal os han ido vuestras extracciones.

miércoles, 18 de abril de 2007

¿Qué es la felicidad?

Bueno, no son horas de ponerse metafísicos, ya lo se, que es tarde, mañana se madruga, etc. etc. Pero yo ahora, estos últimos tiempos, me siento feliz. Vaya cambio ¿Eh? De los posts de hace unos meses a actualmente. Y luego hay quien se extraña de que diga yo que Madrid mata... Evidentemente no a todo el mundo, sino no habría tanta gente pasando sus vidas ahí... Durante más o menos tiempo.

A mí, personalmente, no me estaba sentando nada bien.

También es verdad que echo de menos a mucha gente. Raúl, Carol, Gooey, Toño, Xian, Anita, Fanny, Chache, Mark, EmeA, Puri, Sergio, Tonk, Al, JAcha... No son todos los que son, pero son todos los que están... Y no necesariamente por órden de cuánto les echo de menos. Pero evidentemente tiene un precio, y el mío es echarles (echaros, si me leéis) de menos. A cambio, vuelvo a vivir, a respirar, me he quitado un gran peso de encima que me ahogaba y he recuperado a mis amigos de Zaragoza... Y estoy haciendo nuevos amigos. Bienvenidos dagga, ^ARCANGEL^, kafeino, fluvina, liliane, haakon... (no por ese orden necesariamente).

Estos días también he celebrado mi cumpleaños (30 ya... Y todavía me siento como si tuviera 24, hay quien me dice que no aparento ni esos... A saber cuánto hace que no se gradúan las gafas estos elementos...) y ya estoy devorando todos los libros que me han regalado... Ya pondré fotos de los regalos para que los veáis, que no sólo han caído libros, también algunas cositas bien chulas (un lapicero con una brujita en la punta, por ejemplo, chulísimo, cortesía de Maite). Para terminar de arreglar el mes, ya me han dicho que me renuevan (y el contrato me vence el mes que viene, ¡Yupi!), así que estoy contentísima.

¿Qué más ha pasado en este tiempo que no he actualizado? Hmm... Muchas cosas.
Por ejemplo, me endeudé con el dentista (sólo me falta un mes de pagar ya, ¡Yuhu!), me saqué otras dos muelas del juicio. Y justo a tiempo, pues estaban totalmente cariadas. Por supuesto, me las quedé, y a los tres días de sacármelas, estaba mirando el agujerito de una de ellas (muela del juicio superior derecha) cuando de repente va y se me deshace en la mano ¡Qué nervios se me pusieron sólo de pensar que se me hubiera roto mientras me la sacaban! O peor ¡Antes de tener cita en el dentista y tener que esperar para ir! Vale, siempre puedo ir a urgencias... Pero en urgencias no sacan muelas. Gracias a quien fuera, se deshizo en mi mano, y no en mi boca (al contrario que los M&M's) porque supongo que si me hubieran tenido que hacer cirujía hubiera sido peor... Y más caro.

Con los compañeros de piso estoy genial. No hay nada más divertido que un piso de amigos con los mismos gustos. El comedor sigue lleno de potingues, trastos de hacer disfraces y armas de atrezzo para los roles en vivo. Sigo intentando aprender a tocar los asalatos, bailar las cariocas y jugar con la bola de malabares (además de divertido, espero conseguir algo de agilidad y destreza, que me estaba anquilosando mucho).

También tengo una sobrinita nueva, bien guapa ella, que ya hace el 4º sobrino que tengo, por parte de primas, bien guapos todos ellos, aunque creo que compiten entre ellos por ver cual es más barrabás y brutico... De la familia tenían que ser XD

Mi padre porfín ha decidido operarse los bultitos que le salieron en la garganta. Ahora sólo falta que le den fecha para la operación. Mi madre no quería insistirle demasiado, pero la insistencia del médico (por miedo a que degeneren en tumores) parece que al final le ha hecho decidirse a aceptar operarse. Ahora es cuando mi tía (la hermana de mi padre) y mi madre tienen más temor (sobre todo de que mi padre se entere... aunque dudo mucho que no se lo imagine), porque el peligro que al parecer tiene la operación, es que por lo que sea se toquen las cuerdas vocales y a sus 60 años se quede mudo... Creo que si sucediera, a mi padre le daría un telele. Por eso no quieren que piense mucho en ello.
Mi madre sigue con sus dolores... Que ya no le desaparecerán nunca, incluso después de operarse del hombro, pues aunque la operación en su momento fue bien, no pudieron quitarle toda la calcificación alrededor del tendón de la articulación del hombro, para no cortarle el tendón precisamente, así que ese dolor lo tendrá ya por siempre, con lo que anda siempre con los nolotiles y antinflamatorios varios a cuestas. ¿Pero qué operación no tiene riesgos? Así que estoy contenta, porque mi madre al menos ha recuperado el uso del brazo y del hombro, y a mi padre le quitarán los bultitos esos (ahora no recuerdo el nombre "técnico" que me dijo mi madre que había usado el médico) y espero que todo irá bien, cuandoquiera que le operen.
Por mi parte, estoy yendo (porfín) al fisioterapeuta por el yuyu que me dió en la espalda hace un tiempo (aún no había podido ir, entre pitos y flautas no había podido ni buscar uno) ya que las contracturas que me estaban saliendo en las contracturas consiguieron porfin que mi espalda, un día (afortunadamente sábado... O más bien desafortunadamente) se declarara en huelga y me dejara tirada cuando intenté levantarme de la cama. Pero el fisio funciona y poco a poco van relajándose las contracturas. Ahora sólo falta arreglar el resto de la espalda... Así que poco a poco vamos andando camino.

Así que si lo juntamos todo, y en resúmen, soy feliz. He tenido que irme y volver para descubrirlo, pero me gusta mi vida, vuelvo a reirme, a estar bien conmigo misma y con el mundo, y eso es para mí la felicidad. Realmente tampoco necesito tanto, me parece. A mí me basta con estar a gusto en mi entorno y tener a mi gente querida cerca para serlo. ¿Qué creéis necesitar vosotros para ser felices? ¿Qué es la felicidad para vosotros?

jueves, 1 de junio de 2006

Foto de la muela

Que no, que es broma...
Bueno... vale... de acuerdo... está bien... No pondré una foto de la muela... pero solo porque Qarmander me lo pide (yo no lo encuentro tan asqueroso, al fin y al cabo sólo es un fragmento óseo).

La recuperación va bien, tan solo tengo alguna pequeña molestia de vez en cuando, que supongo que irá a menos, conforme termine de cicatrizar la encía, y menos aún cuando termine de cicatrizar el hueso (tal como me dijo el dentista). De momento no se me ha infectado (cruzo los dedos), ni duele ni nada de nada, así que divinamente. Por lo demás, dejaré pasar un tiempo (como un mes o así) antes de sacarme alguna otra muela (me quedan dos muelas por sacar), entre otras cosas, para ahorrar un poco (o intentarlo al menos).

Pasando a otros temas, el otro día la jefa de cajas me comentó que la gerente le había preguntado si sabía de alguien que quisiera ampliar jornada y que le había dicho que yo estaba interesada, lo cual es cierto, se lo había dicho anteriormente. Me dijo que sería jornada partida (mi horario habitual por las tardes y algunas horas por las mañanas) y que empezaría el lunes, pero que ya me diría algo.
Esto fue hace dos o tres días.
Hoy viene la gerente y me dice que si me acordaba que mañana venía por la mañana. Yo le digo que no, que nadie me había dicho nada, que la jefa de cajas me había dicho que empezaría el lunes y que ya me diría algo y que no me acordaba ni del horario que me había dicho (pues no era seguro que fuera ese horario), a lo que me ha dicho que fuera de 12:30 a 14:30 y que por la tarde mi horario normal (a todo esto, mi contrato terminó el dia 26 y aún no he firmado la renovación, aunque se me ha dicho que me renovaban y lo estamos dando todos por sentado, incluída la gerente). Yo flipando en colores, sobre todo cuando, a mi pregunta de si entonces el viernes y sábado tenía que ir o ya hasta el lunes nada, me ha dicho que mañana hablaríamos de eso y de si lo de mañana me lo pagaba o me lo cambiaba por un día libre...
A todo esto eran casi las 10 de la noche y ya tocaba irse, así que he pasado de pamplinas y me he pirado... ya hablaremos mañana la señora esta y yo... espero. Como poco hablaré con la jefa de cajas, a ver qué me cuenta.
Lo que está claro, es que si me hacen una ampliación de jornada (aunque sea por un mes, como me comentó la jefa de cajas) yo lo que quiero es que me la paguen, no que me den días libres, que no voy tan sobrada de pasta como para andar currando de gratix, eso está claro.
En contrapartida a los tejemanejes de la incompetente de la gerente, lo mejor de trabajar donde estoy trabajando, son los compañeros. Son lo mejor. Unos encantos de persona. Quitando a una única persona, no tengo absolutamente nada malo que decir de ellos. La verdad es que de los pocos sitios en que mejor he trabajado nunca, y todo gracias a ellos. La verdad es que así da gusto trabajar.

domingo, 21 de mayo de 2006

Primera muela, ¡Fuera!

Ayer, día 19 de Mayo, tenía la vez para, por fin, sacarme una de las molestísimas muelas del juicio (y si alguien sabe decirme por qué se las llama "del juicio" que me lo explique, porque no le encuentro sentido alguno).
Llegué a la clínica con unos nervios horribles. Tantos, que por más tranquila que intentara estar, nada más ponerme los primeros pinchazos de la anestesia, mientras esperabamos a que empezara a hacerme efecto para ponerme los otros y así dormirme completamente toda una parte de la mandíbula, me entró el tembleque, y a ratos no paraba de temblar, de puros nervios, lo mismo que durante los días anteriores me despertaba con los dientes bien pretos, o me sorprendía a mí misma en cualquier momento del día apretando los dientes. Nervios. Puros y duros nervios. Pero sin ningún fundamento, afortunadamente. Ni siquiera sentí el pinchazo de la aguja en ningún momento, tan solo la sensación de que había "algo" ahí. Y nada más. Bueno, sí, cuando la ayudante ponía el espejito ese para separar la mejilla de la mandíbula para que el médico pudiera trabajar bien, se notaba, así como cuando hacía fuerza para sacar la muela con el forceps también se notaba que había algo tirando por ahí, pero dolor no se notaba en absoluto, ni molestia ninguna. Eso sí, encontré el techo muy interesante, todo blanco, a cuadrados y con una rejilla de ventilación en uno de los cuadrados que me quedaban dentro de la vista entre la cabeza de la ayudante y la cabeza del médico. Resumiendo, me pegué una hora contemplando el techo, apretando las manos de puros nervios y con la boca abierta y un tío (muy simpático, eso si) asomado y hurgándome en la muela. Después de sacarme la muela me puso un par de puntos y ya me fui en dirección a mi ambulatorio para pedir el papelito de la baja (sí, en mi curro no basta un justificante médico, te tienen que dar la baja, aunque solo sea para ir a una consulta, porque si no luego tienes que recuperar las horas) aún con el efecto de la anestesia durmiéndome todo un lado de la boca, no sin antes despedirme con las recomendaciones de rigor, a saber:

- no fumes, al menos hasta mañana, que el humo con la cantidad de porquerías que lleva te puede infectar la herida.
- no te enjuagues la boca en un par de días, para que se cierre bien la herida.
- no comas cosas calientes. Aparte de por la sensibilidad de la herida, supongo yo que sería por aquello de que el calor dilata la materia y sería como abrir el grifo de la sangre.
- si te duele, tómate esto
- tómate este antibiótico para prevenir infecciones
- tómate este antiinflamatorio
- toma alimentos blandos

etc etc

Después de ir dos semanas antes, o así, al ambulatorio y preguntar cómo lo tenía que hacer para ir a por la baja, decirme que tenía que pedir cita para mi médico porque el día de la extracción mi médico no tenía visitas y el médico de guardia sólo podía darme un justificante, llego, me dice la chica que había en información que pasara al médico de guardia, y éste va y me echa la bronca por pedirle el justificante que (según averigüé después de la visita anterior al ambulatorio) no me servía para nada en el trabajo, va y me da directamente el parte de baja (y el alta ya puestos) y yo flipando en colorines.

Enfin.

Luego llego a casa, y descubro que la lavadora se ha estropeado. Yupi. Se ha salido el agua. No mucha, pero la suficiente como para remojar un poco el suelo y que no se hubiera secado desde que me fui de casa, a las 10 de la mañana (a todo esto son ya la 1:30 pasadas del mediodia). Llamo a la dueña del piso y no la cojo en casa, así que le dejo un mensaje en el contestador contándole eso y que el otro día mi compañero de piso puso una lavadora y resulta que no le centrifugó, así que salió la ropa chorreando. Al rato llama y me dice que como se trata de quedar con el técnico, que llamemos nosotros al servicio técnico (hasta me ha buscado el número) y quedemos con ellos para que vengan a casa, que no sabe nuestros horarios para poder quedar con ellos. Así que hasta el lunes no podré llamar (si me acuerdo de llamarles el lunes, que ésa es otra). He tenido que usar la lavadora, y hace unos ruidos rarísimos. Enfin.
En el ínterin, descubro que los puntos tiran, así que no puedo hablar mucho (menos mal que me han dado la baja, estar en caja con esto tiene que ser horrible), ni reírme, ni abrir mucho la boca (otro impedimento a la hora de comer)... ni fumar para calmar los nervios de "que no se me infecte", "que no se me abran los puntos", "que no me duela"...

Y así llevo dos días, con la boca cerrada todo el tiempo que puedo, y procurando toser y estornudar lo mínimo (que entonces sí que duelen los puntos), que me ha pillado en mitad de un catarro >.<

¿Y a qué viene tanto rollo?
Simple. Después de daros la brasa con lo que me dolían las muelas del juicio quería daros la buena noticia de que por fin me he sacado una. Y de paso dar un poco de tranquilidad (si les tranquiliza esto) a todos aquellos que han llegado a este blog buscando en los correspondientes buscadores de internet "muelas del juicio". Que no duele, que no pasa nada, que después tampoco duele, y que con las debidas precauciones, tampoco tiene por qué infectarse. Ánimo a todos los que se tengan que quitar una muela del juicio, que no pasa nada. Os lo asegura alguien que le tenía mucho miedo al proceso de extracción y ya ha pasado por ello.

Besos a todos

(Otro rato/día pongo una afoto de la muela extraída... a no ser que me pidais que no la ponga, claro)

lunes, 3 de abril de 2006

Dolor de dientes

Esa sensación constantemente punzante, constantemente irritante, constantemente enervante, constantemente desasosegante, incluso mientras no haces nada, que late, pulsa, se incrementa y disminuye, pero que no llega a desaparecer jamás, cuya irritación se va acumulando e incrementando, de pura impotencia porque no termina, no da descanso, no se interrumpe en ningún momento...

Cada vez que tragas saliva y tu propia lengua te roza algún punto de la mandíbula o el paladar (inevitablemente) sientes como si alguien intentara extraerte todos los dientes, sin conseguirlo, pero intentándolo constántemente, con unos alicates demasiado grandes como para que quepan en tu boca. Morder y arrancar un trozo de pan, o de carne, es imposible, pues parece que te vas a dejar los dientes, como si estuvieras mordiendo un trozo de rueda al que se te quedan pegados.

Parece que momento a momento sientes cómo los dientes se van cambiando de sitio, empujándose unos a otros, como una marabunta en un concierto, apretujándose, dándose codazos, apartando de sí cualquier cosa que tuvieran pegada (la débil y sensible carne de las encías en este caso) de sí, para tener mayor libertad de movimiento, como si un chicle se les hubiera pegado a los pies, con sorprendente poder pegajoso, y que les impidiera deslizarse por la mandíbula, así que se deshacen de él sin miramientos y continúan su baile de codazos y empujones.

Y así minuto tras minuto, hora tras hora, día tras día, acumulándose frustración y mala ostia, sin que ningún medicamento te haga el suficiente efecto para aliviarte al menos durante un rato, martirizándote hasta el extremo de no poder dormir ni descansar durante días, acentuando la irritación, el desaliento y el mal genio progresiva pero inevitablemente, hasta llorar de impotencia porque ningún antiinflamatorio hace efecto más que para permitirte dormir durante dos, o con suerte, tres horas seguidas, por más que tomes (siempre sin sobrepasar los prescritos por el médico, no vayamos a tener un disgusto), hasta que de tantos que tomas, acabas vomitándolos cada vez que los tomas, incrementando el mal cuerpo que ya de por sí tienes, y el malestar general que ya tenías. Sin ganas de nada, y menos de hablar o sonreir, porque el simple hecho de hablar durante 5 minutos o sonreir durante un rato te incrementa el dolor de mandíbulas con el consiguiente incremento de cabreo con el mundo en general y las ganas de no volver a hablar con nadie ni de hacer nada. Ni comer, ni dormir, ni estar despierto, ni hablar... nada. Porque todo hace que te duela más de lo que ya te duele.

Hasta que finalmente parece que se asientan poco a poco los dientes, y sólo queda un leve dolor sordo, constante pero controlable, y la molestia de las encías, que ahora les toca volver a asentarse poco a poco. A veces sucede de un momento para otro, con lo cual te sorprendes de que no te duela. A veces es un cambio tan leve que sólo notas que de repente parece que te hicieran efecto los antiinflamatorios, lo cual también te sorprende.


¿Cómo describir un dolor? ¿Cómo describir cómo te duele algo? Yo, definitivamente no se hacerlo, pero acabo de intentarlo. Esto es lo que ha estado sucediéndome las últimas semanas. Ahora ya se me está pasando... al menos un poco, por lo menos ya puedo dormir.
¿Que porqué no he ido antes al dentista a que me quitaran las muelas del juicio, responsables de todo esto? Creo que ya lo he respondido en algún sitio. Puro y simple miedo. Ayer (martes) tenía porfín cita en un dentista, pero antes de hacer nada en mi boca, tengo que hacerme una radiografía para ver cómo tengo la boca y para eso tengo que pedir cita en otro sitio distinto, y luego ya pedir cita para el dentista para reconocimiento y que empiece a decidir el plan de acción.

Eso es todo, de momento.
Un saludo a todos.

domingo, 26 de marzo de 2006

Muelas del juicio

Bueno...
Aquellos con los que hablo más a menudo ya sabéis que me están saliendo (desde hace unos años ya) las muelas del juicio... con todos los problemas que eso conlleva cuando no tienes sitio en las mandíbulas para que te salgan y te empujan todos los dientes... con todo lo que duele eso.

Muchos me preguntais porqué no me las he ido a extraer aún. La respuesta es fácil. Me da miedo. Se oyen tantas cosas (creíbles e increíbles) respecto a lo de sacarse las muelas del juicio (que si un mes a base de potitos por cada muela, que si infecciones, que si a uno no le mataron el nervio además de sacarle la muela y luego se le infectó, que si a otro se la sacaron mal, se le infectó y casi palma... blablabla)... que me frena a la hora de ir al dentista y decirle "quiero quitarme las muelas del juicio".

Por temporadas me armo un poco de valor para ello... y justo entonces encuentro curro y no conviene... o miro el estado de mi cuenta corriente y veo que no puedo.

¿Que porqué os cuento todo esto? Fácil también. Es una llamada pidiéndoos que me contéis vuestro caso... y si conocéis por Madrid algún sitio donde las extraigan bien y sin problemas... si por la Seguridad Social va bien, si en vuestra clínica privada lo hacen bien... Porque ya estoy cansada de ir a base de nolotiles, ibuprofenos y diclofenacos cada vez que les da por tocar las narices, y no me apetece que se me sigan montando los dientes después del tiempo que me pegué con ortodoncia (y la pasta que se dejó en la ortodoncia mi madre).

Porfavor, echadme una pata >.<