Mostrando entradas con la etiqueta Insultos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Insultos. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de septiembre de 2008

Insultos del Capitán Haddock

Acaparador, alborotador, alcornoque, ametrallador con babero, anacoluto, analfabeto, analfabeto diplomado, anfitrión, animal, antipático, antracita, antropófago, antropopiteco, apache, aprendiz de dictador a la nuez de coco, archipámpano, arlequín, arrapiezo, asno, Atila de guardarropía, atontao, atropellador, autócrata, avasallador, azteca, bachi-buzuk, bachi-buzuk de los Cárpatos, bandido, bárbaro, bastardo, bebe-sin-sed, beduino, beduino interplanetario, bergante, berzotas, bestia, bibéndum, bicharraco, bicho con plumas, borrachín, borracho, borrico, bribón, brontosaurio escapado de la prehistoria, bruto, bruto sombrío, bulldozer a reacción, burgués, cabeza de mula, cafre, calabacín, calabacín diplomado, canaca, canalla, caníbal, cantamañanas, carcamal, carne de horca, catacresis, cataplasma, ceporro, cercopiteco, chafalotodo, chalao, charlatán, chuc-chuc, chupatintas, cianuro, ciclón ambulante, ciclotrón, cobarde, cochino, coleóptero, cólera, coloquíntido, coloquinto, coloquinto de grasa de antracita, condenado, cordero mal peinado, corsario, cotorra charlatana, cow-boy del volante, cretino, cretino de los Alpes, cretino de los Balcanes, criminal, cromagnon, cucaracha, Cyrano de cuatro patas, desalmado, descamisado, desgraciado, desharrapado, dinamitero, diplodocus, doríforo, ectoplasma, egoísta, embustero, emplasto, endemoniado bazar de..., energúmeno, equilibrista, esclavista, escorpión, espantajo, espantapájaros, esperpento gigante, esquizofrénico, estropajo, estúpido, extracto de hidrocarburo, fanfarrón, fantasma, Fátima de baratillo, fenómeno de truenos y relámpagos, filibustero, filoxera, flebotoma, forzudo, gamberro, ganapán, gángster, gordinflón, gran fariseo, granuja, grotesco polichinela, grumetillo, grumetillo del diablo, gusano, herético, hidrocarburo, holgazán, iconoclasta, idiota, imbécil, inca de carnaval, indio, individualista, infame, infeliz, insecto, invertebrado, Judas, jugo de regaliz, krrtchmvrtz, ku-klux-klan, ladrón, ladrón de niños, lechuguino, lepidóptero, lobo come-niños, loco, logaritmo, loro feo, macaco, macrocéfalo, majadero, mala peste, mala semilla, mamarracho, mameluco, marinero de agua dulce, marmota, mataperros, matón, medio loco, megaciclo, megalómano, mejillón relleno, mequetrefe, mentiroso de órdago, mercader de alfombras, mercado negro, mercantilista, merengue, merino, merluzo, miserable, mocoso, momia, monigote, morucho, moscardón, mrkrpxzkrmtfrz, mujik, Mussolini de carnaval, naufragador, negrero, nictálope, niña pantera, nuez de coco, oficleido, oricterópodo, ornitorrinco, oso mal peinado, ostrogodo, pacta-con-todos, paleto, palurdo, palurdo de los Cárpatos, paniaguado, papanatas, papú, papú de mil diablos, paranoico, parásito, patagón, patata, payaso, pchkraaprut, piel roja, pies descalzos, pirata, pirata de carnaval, pirata del cielo, pirómano, polígrafo, porquería de aparato tragaperras, proyectil teledirigido, ratón, rapaz, renegado, reptil, residuo de ectoplasma, ridículo, rizópodo, rocambole, sajú, saltimbanqui, salvaje, sapo, sátrapa, sietemesino con salsa tártara, sinvergüenza, tecnócrata, terrorista, tonto de capirote, torturador, tozudo, traficante en carne humana, traidor, tramposo, troglodita, trrkhkraah, vampiro, vándalo, vegetariano, vendedor de alfombras, vendedor de guano, víbora, visigodo, viviseccionista, zapoteca, zapoteca de truenos y rayos, zopenco, zuavo, zulú.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El Gran Libro de los Insultos - Pancracio Celdrán Gomariz - III

El Gran Libro de los Insultos - Pancracio Celdrán Gomariz
Tesoro Crítico, Etimológico e Histórico de los insultos españoles.
ISBN: 978-84-9734-734-1

Acémila: Animal, bestia; se dice por extensión del mulo grande de carga, en particular el macho; asno, sujeto rudo, primitivo y tosco. En tono jocoso se predica de quien es tan fuerte como bruto, especie de bestia de albarda. Del árabe zamila más artículo al-, término documentado en el siglo XI. En los Siglos de Oro se decía del hombre disforme de cuerpo y escaso entendimiento. El médico segoviano Andrés Laguna en su Pedacio Dioscórides Anazarbeo (1555) emplea así el término:
No puedo tener la risa siempre que me acuerdo de un mozo torpe y dormilonazo que tuve siendo estudiante en París, el cual una mañana se fue derecho al hogar adonde estaba un gatazo y le plantó un palillo de azufre, por donde súbito le saltó el fiero animal al rostro y le rascuñó toda la cara, no sin grandes gritos del acemilazo.

martes, 9 de septiembre de 2008

El Gran Libro de los Insultos - Pancracio Celdrán Gomariz - II

El Gran Libro de los Insultos - Pancracio Celdrán Gomariz
Tesoro Crítico, Etimológico e Histórico de los insultos españoles.
ISBN: 978-84-9734-734-1

Abundio: Ser más tonto que Abundio es paradigma de la insensatez, cerrazón y cortedad de ingenio, virtudes propias de quien no discurre o llega a conclusiones desatinadas. Parece que el personaje existió entre los siglos XVII y XVIII en Córdoba, donde protagonizaría alguna solemne tontería parecida a la de Ambrosio y su carabina, aunque de naturaleza distinta. A Abundio se le achaca haber pretendido regar un cortijo 'con el solo chorrillo de la verga', con apenas agua, con solos los meados. A lo mejor nos encontramos ante el precursor del riego por goteo, si no fuera porque la fuente del gota a gota en cuestión era su miembro viril, con lo que su idea quedaba en mera chorrada. En su día pasó por loco insigne de quien también se dijo: Más tonto que Abundio, que en una carrera en la que corría él solo, llegó el segundo. En la comarca navarra de Eslava y en la villa de Navahermosa y otras de la provicia de Toledo: tonto de remate. Manuel García Pavón escribe en El reinado de Witiza (1968): '¿Cómo podrá avanzar el mundo con tanto abundio suelto?...'.

viernes, 29 de agosto de 2008

El Gran Libro de los Insultos - Pancracio Celdrán Gomariz - I

Mi padre se ha comprado hace poco este libro, que tiene muy buena pinta (y abulta bastante). Aquí os pongo el prefacio xDDD

Extracto de:

'El Gran Libro de los Insultos - Pancracio Celdrán Gomariz
Tesoro Crítico, Etimológico e Histórico de los insultos españoles.'
ISBN: 978-84-9734-734-1


Prefacio


Querido amigo Pancracio:
Digo yo que una de las mayores inconcebilidades de nuestra idiosincrasia, si es que existe el término, reside en nuestro ancestral respeto a la tradición palabral, sin percatarnos de que el idioma y por ende, la lengua, son entes vivos y, por lo tanto, mutantes, siendo nosotros, los hablantes, sus padresmadres paridores de nuevas palabras.
Siendo el español, según afirman los expertos, el más extenso almacén 'corteinglésico' de insultos del planeta Tierra, es asombroso la poca inventiva que empleamos los ibérico hablantes en general y los españolo parlantes en particular, para remozar esta 'jergaofensiva' modalidad léxica de las relaciones humanas a nuestros tiempos.
Sí, es cierto que 'perillán' se usa menos que 'capullo', y que su 'similcapiloso' término 'barbián' ha desaparecido de nuestro entorno insultadero, lleno a rebosar del sinsorgo 'insulto único': 'jilipollas'.
Por todo esto, querido catedrático, te ofrezco un a modo de repertorio de nuevos insultos que se me han ido ocurriendo a lo largo de estos enrevesados tiempos, para incrementar el acervo insultal colectivo, y con el ensorbecido deseo de que en sucesivas ediciones, de los cientos que sin duda se harán de este libro, pasen desde este humilde prólogo a las páginas siguientes, si tu docta magnanimidad tiene a bien considerarlo. Ahí van:
PUTILIENDRE
JILIPOLLESCENTE
ENMERDECEDOR
INFLAESCROTOS
CHAMULLORREADOR
JILIMUERMO
CONSEJERO DELEGADO
PLASTEANTE
TERTULIANO
POLIPUTO
PROGRAMADOR DE TV
NEURORREA (Aquejado/da de...)
BOCASOBACO
ESTULTANTE
CONCEJAL DE URBANISMO
LOGICOICIDA
BANQUERO
CABRONOIDE
ENCARGADO
PUTONESCENTE
TONTALGIA (Aquejado/da de...)
VICARIO NEOYORQUINO
TONTOLGLANDE
ADVISER
GORRONÁCEO
SOMBRERERO DE LA REINA DE INGLATERRA
VICERECTOR
NOVELISTA URBANO
'POTA'VOZ PARLAMENTARIO
CINEASTA HISPANO

Como ves, querido amigo Pancracio, la lista insultal no tiene fin. Casi animaría a los infinitos lectores de ésta tu obra para que te enviaran remesas y remesas de más insultos colegidos personalmente, merced a su experiencia vital-taquero-insultante. Nuestro gigantesco 'corteinglésico' almacén de agravios léxicos rebosaría aún más si cabe, para asombro de los siglos.

¡Abrazos!

Forges

viernes, 21 de marzo de 2008

A un hombre de gran nariz

A UN HOMBRE DE GRAN NARIZ

Érase un hombre a una nariz pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje espada mal barbado;

Era un reloj de sol mal encarado.
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
Un Ovidio Nasón mal narigado.

Érase el espolón de una galera,
Érase una pirámide de Egito,
Los doce tribus de narices era;

Érase un naricísimo infinito,
Frisón archinariz, caratulera,
Sabañón garrafal morado y frito.

Francisco de Quevedo y Villegas

jueves, 6 de diciembre de 2007

El Ilustre Haddock. El integral de los insultos del Capitán - Albert Algoud

Del insulto considerado como una de las Bellas Artes


Haddock, como Aquiles, debe su inmortalidad a sus formidables arrebatos. Más incluso que sus ilustres hazañas, son sus épicos alaridos los que le convierten en el más popular de los héroes de esta mitología del siglo XX que son las aventuras de Tintín.

La intemperancia, por supuesto, caracteriza a Haddock, mejor aún que el ron o el whisky, palabras que embriagan al ardiente Capitán. Colérico crónico, cediendo constantemente a su propensión, bebe en su inagotable léxico de impresionantes insultos para regar a sus enemigos. En sus crisis se deja arrastrar, , en un sostenido crescendo, la violencia de la invectiva se exacerba hasta el más alto grado de delirio verbal.

El singular heroísmo del Capitán no podría expresarse sino con un lenguaje original. Está claro que la ofensa encierra la fuerza catártica de los viejos tacos, pero para aniquilar al enemigo, para insultarlo a muerte, no se acomoda a convencionalismos del género. Nada de palabrotas muy poco argot. De la boca furiosa de Haddoc no brotan jamás apóstrofes groseros. Exentos de toda bajeza, estos sordida verba o tienen nada de sórdidos; aunque son lanzados para ofender al adversario, estos insultos no hieren jamás los ojos del lector. Philippe Goddin, en Hergé y Tintín, Reporteros, narra como la palabra Clysopompe, inconsideradamete proferida por Haddock, fue tachada de su vocabulario.

Haddock no se abandona a la simple liberación con un vocabulario adaptado a su temperamento. Su gusto inmoderado por el anatema se inscribe dentro de una tradición literaria, la de los polemistas más virulentos, quienes, de Juvénal a Céline, de Rabelais a Bloy, de la sátira menipea al dadaísmo y al surrealismo, pasando por Ernest Coeurderoy, Jules Vallès, George Darien, Guy Debord, Carlo Emilio Gadda, Octave Mirbeau (el autor sólo nombra aquí sus preferencias), se liberan de una cólera o de un desespero luchando con las palabras, armas mortíferas en esta perpetua guerra dirigida contra los mediocres y los malvados.

Si Haddock lucha tan bien es porque su panoplia, como la que adorna los muros de la villa de Tartarin, es de una diversidad increíble. Hace flechas de todo palo para lanzar al adversario. Anatomía, botánica, criminología, dietética, economía, entomología, etnología, historia, literatura, medicina, meteorología, moral, ornitología, psiquiatría, química, retórica, teología, zoología son algunas de las categorías a las que recurre la furia enciclopédica del Capitán.

Guardián de la lengua, Haddock vuelve a poner en circulación, sin que nadie lo esperara, arcáicos o desusados vocablos tales como: anacoluto, ectoplasma, oficleido, zuavo... Rompiendo con todos los estereotipos del insulto, estas palabras, violentamente iluminadas por los rayos de la rabia, golpean la imaginación y se instauran en la memoria de los hombres. Algunos se han convertido en clásicos: bachi-buzuk, vendedor de alfombras, bebe-sin-sed; otros continuarán mucho tiempo intrigándonos.

La riqueza de este diccionario n oes la de un museo, donde las estructuras morfológicas se conservan en tarros de formol. Conservatorio de la lengua, de la que Haddock es, por encima de todo, inventivo ilustrador.

Gracias a él, desprovistas de su uso convencional, arrancadas de la rutina, las palabras son lanzadas en un espléndido y barroco vuelo que les devuelve un vigor sorprendente. Como inspirado poeta, el Capitán restituye a los vocablos su valor sonoro, forja de inesperadas metáforas, ametrallador de estrepitosas imágenes.

En toda la poesía antigua y entre nuestros poetas del siglo XVI, la inspiración estaba concebida como una embriaguez otorgada por los dioses. No es pues una coincidencia que en la obra de Hergé este "ardiente furor" -como decía Ronsard- lo encarne un borrachín.


Extraído de: "El Ilustre Haddock. El integral de los insultos del Capitán" por Albert Algoud, ISBN: 84-7904-992-8

domingo, 12 de febrero de 2006

Insultos en aragones (Faltadas)

Insultos sacados de "Apelatibos, faltadas y finezas barias" d'Antón-Chusé Gil.
Es solo una seleccion ya que faltan algunos como pichorran, pichorro, desustanziau, destalentau, etc.


A
ababol (tonto, simplón)
abarcudo (paleto)
acabacasas (despilfarrador)
acusica (chivato)
adoquín (torpe, ignorante)
aldraguero (embustero)
alicancano (piojo, persona molesta)
alparzero (chismoso, alcahuete)
amolau (pachucho; pobre)
aparatero (exagerado)
apatusco (torpe, bobo)
arguellau (enclenque)
atarantau (atontado, aturdido)
aturrullau (azorado)

B
baldragas (calzonazos, zafio)
balloquero (fanfarrón)
barfulaire (informal)
barrumbero (jactancioso)
belulo (idiota, atontado)
benau (chiflado)
berrol (alocado)
birolo (bizco)
bisojis (bizco)
boque (cabrón)
borde (hijo ilegítimo)
buco (cabrón)
burniego (cegato)

C
caguetas (cobarde)
camandulero (liante)
candongo (liante, estafador)
cansau (pelma)
caparra (pesado)
capazero (muy hablador)
carcamallo (carcamal; achacoso)
carnuz (carroña)
chafandín (despreciativo)
chamurriu (consumido, seco)
chandro (desastrado)
charraire (chismoso)
charrín (charlatán)
chemecón (quejica)
chispo (bebido)
chocho (ñoño)
chompo (rechoncho)
chopizo (muy alto)
churrias (torpe, desastrado)
churrutero (pringoso)
cocotón (tozudo)
coflón (comodón; vago)
cucho (cerdo)
curro (deforme)

D
delicuerno (muy delicado)
dengue (melindroso)
desucau (atontado; insulso)
dominguillo (chismoso; acusica)

E
empanau (atontado)
empapuzau (ahíto)
enatizo (mal nacido)
encañablau (agarrotado; pasmado)
endrogau (endeudado; drogado)
enreador (liante)
enzerrinau (tozudo)
escomiu (raído)
escuerzo (flaco y desmedrado)
escusón (tacaño)
esmanotau (patoso, torpe)
esmirriau (flaco, macilento)
espantallo (espantajo)
esperchicau (fastidiado, jodido)
espifau (despojado, arruinado)
estalentau (insensato)
estruzio (adán, malvestido)

F
falso (cobarde, medroso)
faltón (provocador)
fartizo (tragaldabas)
farute (fantoche)
fastioso (fastidioso; asqueroso)
fato (tonto)
fenián (vago)
fiero (feo)
fizeta (fizeta)
fongonizo (pesado, cargante)
fosco (huraño)
fozín (guarro)
furo (fiero, indómito)

G
gabacho (cobarde)
gaire (tonto; gamberro)
galbán (gandul)
galupán (mujeriego)
gurriato (pilluelo)

I
indizcador (incordiador)

J
jauto (soso)
jibau (fastidiado, jodido)
jirulo (idiota)
juebeslardero (desaseado, guarro)

L
laminero (goloso)
lamparons (desaseado)
lengudo (hablador; irrespetuoso)
limaco (baboso)
lumia (arpía, mala mujer)

M
maguzes (traidor)
malchandro (holgazán; desastrado)
maltrazau (contrahecho)
mamarroso (mamarracho)
mandarra (puta)
mantudo (cabizbajo, preocupado)
mardano (borrego)
matután (grandón y simple)
meco (memo)
melampo (imbécil)
melau (embobado; soso)
metete (incordiador)
mielsudo (flemático)
modorro (somnoliento; atontado)
mostillo (necio)

N
niquitoso (aprensivo)
nonilo (ñoño)

O
onzio (simple, primario)
ornicau (ruin, avaro)

P
pantantón (simplón)
pantasma (fantasma)
panto (pamarote; corto)
papitieso (arrogante, engreído)
parolero (chismoso; hablador)
pasmau (bobalicón)
pego (tonto)
pegollo (piojo)
pelafustrana (holgazana; puta)
pendón (impertinente)
perrecallo (enclenque)
petoste (estorbo; molesto)
pezinero (reñidor)
pezolaga (travieso)
pijaito (melindroso)
pingo (informal; juerguista)
ploramicas (quejica)
plorazas (llorón)
pocasustanzia (insensato)
pochudo (agarrado, tacaño)
preto (tacaño)
pudenco (apestoso, fétido)
purnillas (protestón; irascible)

Q
querau (carcomido)

R
rabalero (arrabalero)
rabasón (rechoncho)
rabiolis (cascarrabias)
raboso (astuto)
racalla (morralla)
refitolero (fisgón; curioso; cotilla)
remugón (refunfuñón)
rinchau (hinchado; engreído)
romanzero (protestón)
roñoso (refunfuñón)
rozero (burdo, zafio)

S
saíno (seboso)
sandio (melón)
sanselo (pasmado; sin gracia)
sinsonio (desustanciado)
somardón (taimado; solapado)
sostras (desastrado)
sucarrau (irascible; enfadado)
sulsiu (consumido)
sumanzio (marchito)

T
tafurín (pillo)
tartameco (tartamudo)

Z
zaborrero (chapucero)
zaforas (descuidado, torpe)
zamacuco (solapado, taimado)
zampamigas (glotón)
zampo (pesado; torpe al andar)
zampón (comilón)
zamueco (ingénuo, bobalicón)
zancarrón (viejo, feo y flaco)
zangalirón (vago y ocioso)
zangüengo (vago, perezoso)
zapo (tope)
zarrio (desastrado)
zarzalloso (balbuciente)
zascandil (entrometido; enredador)
zegalloso (miope)
zepurro (inculto, torpe)
zismero (provocador)
zompo (desmañado)
zorro (borracho)
zuñudo (torvo, amenazador)
zurrupia (ramera)