The Wee Free Men - Terry Pratchett
Aquella... criatura que intentaba robarle SU mundo.
Como había dicho la reina, todas las brujas son egoístas. Los Terceros Pensamientos de Tiffany dijeron: "¡Pues convierte el egoísmo en un arma! ¡Haz que todo sea tuyo! ¡Haz que todas las vidas, sueños y esperanzas sean tuyos! ¡Protégelos! ¡Sálvalos! ¡Llévalos al redil! ¡Atraviesa la ventisca por ellos! ¡Mantén alejados a los lobos! ¡Mis sueños! ¡Mi mundo! ¡Cómo te atreves a llevrte esas cosas! ¡Son mías! ¡Tengo una obligación!"
La rabia la desbordó; se levantó con los puños apretados y le gritó a la tormenta, poniendo en el grito toda la ira que llevaba dentro.
Un rayo se estrelló a su derecha, y otro a su izquierda. Se quedaron allí, crepitando, y se formaron dos perros.
El pelaje echaba vapor y de las orejas les salieron unas chispas azules al sacudirse el agua de encima. Miraron a Tiffany con atención.
