domingo, 29 de agosto de 2004

Si ya lo veia yo venir...

Pues eso...
¿Recordáis que unos post atrás andaba yo temiendo por mi seguridad laboral? Pues los peores temores se han confirmado.
Hace poco se murió el padre del jefe de la charcutería en que he trabajado los últimos tres años, a nombre del que estaban los locales y el negocio, y entre la pasta que ha tenido que pagar el jefe a hacienda en concepto de aceptación de herencia y tal, y las pérdidas que tenía la tienda de Zaragoza, parece ser que para poder hacer frente a las déudas toca vender algo, y ante la coyuntura, se ha decidido por vender el local que tenía pérdidas (al parecer el resto van viento en popa). Así pues, los 6 ó 7 trabajadores de la tienda de Zaragoza, a la calle. De vuelta al hermoso mundo de la creación y distribución de currículums.
Bueno, ya se verá cómo resulta la cosa y cuánto tiempo tardo en encontrar curro nuevo, así a lo pronto, me voy a tomar como unos días de reposo y reflexión mientras echo currículums sin excesiva prisa. El lunes tenemos que ir al local de la tienda para que el gestor o no se quién nos informe de la indemnización, el finiquito y esas cosas, y según cuánto sea, y cuándo lo vayamos a cobrar, me permitiré el lujo de irme unos dias a algún sitio. Enfin, ya veré...

lunes, 9 de agosto de 2004

Detesto los catarros

Y los detesto profundamente, porque no termino de encontrarme bien, pero tampoco me encuentro mal del todo. A pesar de los dolores de cabeza, el embotamiento, el tener los oidos taponados, ese dolerte todo de tanto toser y estornudar, el continuo goteo de nariz, etc, etc... no llega a ser una gripe, por lo que puedes hacer cosas, mal, pero las puedes hacer.
Con catarro no hace falta pegarse el día en la cama, como con la gripe, por lo que puedes estar ocupado, aunque no hagas las cosas bien y tengas que repetirlas hasta que salgan, no deja de ser un auténtico fastidio.
Ojala tuviera gripe, en vez de catarro, porque, a pesar de la fiebre, me podría pegar el día durmiendo, bien arropadita en la cama y sin tener que hacer nada.
Resumiendo: odio estar acatarrada.

martes, 3 de agosto de 2004

Pero esto qué es?

A la gente se le va la flapa. Pero mogollón.

A ver, trabajo en un ciber. Ahora le estoy sustituyendo las vacaciones a uno de los jefes. Una semanita. Bueno, bien, más cobraré (que hasta me vendrá bien y todo...).
Hasta aquí todo bien.
Hoy llego al ciber más o menos a la hora, hacemos el cambio de turno y guay.
Hay un par de chavales (más adultos que infantes) que no habia visto nunca por aquí, bueno, gente nueva. Uno no se mueve del ordenador, el otro sale a fumar, pide fuego... muy amable y bastante educado. Parece que llevan un rato conectados. Bueno, no han causado ningún alboroto ni han dicho ni hecho nada raro, puesto que no recibo advertencia alguna por parte de mi jefe. Todo normal.
Tomo posesión del ordenador de caja y me pongo a jugar, miro el correo, me pongo a forear, abro el msn, charlo con un par de chavalicos que vienen por aquí desde hace años sobre unos juegos y tal, y vienen los otros dos chavales a pagar. Hasta aquí todo bien, todo correcto. Les digo que son 4'15 euros, y me dice el chico que ha hablado hasta ahora que solo llevan dos euros. Bueno, no es una situacion nueva, se deja a deber y santas pascuas, ¿No? Pues no... Empiezo a decirles que deberían habérselo dicho a mi compañero y antes de que pueda continuar hablando, abre la boca el otro chaval por primera vez, con un "look" bastante más astroso que el del chico que había hablado hasta ahora (cuyo look parece más de okupa que de otra cosa - por ponerle un nombre de algo-) y me pregunta que si hablo inglés, le respondo que "a very little" y empieza a hablarme en un inglés cerrado, en voz muy bajita, apoyandose sobre el mostrador, desde una boca en la que se ve la mitad derecha de la hilera de arriba de dientes toda negra, una parrafada en la que solo entiendo las palabras "ilegal" y "mp3". Aquí yo empiezo a ponerme nerviosa, miro al otro chaval y le pregunto que qué ha dicho, que solo entiendo muy poco inglés. El chico mira con cara de flipe a su colega, y me dice que ha dicho que cómo es que tenemos material ilegal en los ordenadores, con lo que yo me quedo a cuadros (es la primera vez que me amenazan en el ciber de una manera tan velada. Bueno, dejemoslo en que es la primera vez que amenazan en el ciber con algo de este tipo). Le pregunto que a qué viene eso, y me dice que ni idea. Les contesto que por mi no hay ningún problema en que me den los dos euros, que el resto me la suda (que se larguen cuanto antes, por dios!), y antes de terminar la frase "que ya pagarían el resto otro día", cogen la puerta y se largan, y yo me quedo con cara de panoli pensando "¿Pero estos de dónde han salido? y ¿Porqué le ha dado al otro por soltarme eso? Vaya amenaza "velada" ha soltado", y comentandolo con los dos chavales con que estaba hablando previamente, todos con cara de flipe.

Enfin... que vaya gente...

miércoles, 21 de julio de 2004

Miedo

Es de noche, yendo hacia casa. Es tarde, así que hay que andar con cien ojos, pues nunca se sabe con qué te vas a encontrar, a pesar de no ser una ciudad grande. Miro hacia atrás, creía haber oído unos pasos... Sigo andando.

Allá adelante hay dos chavales hablando entre ellos animadamente y mirando a su alrededor de vez en cuando, justo en el cruce por donde tengo que pasar. Sujeto aún más fuertemente el bolso, miro al frente, aprieto las mandíbulas y sigo adelante, como si no hubiera nadie más en la acera. Por el rabillo del ojo no dejo de mirar a mi alrededor (¿Habrá alguien escondido en ese portal? ¿Qué es ese ruido que suena detrás mío? ¿Porqué se para ese coche justo ahí?), mientras mi grado de nerviosismo aumenta. Sigo andando. Agarro más fuerte el bolso, mientras me preparo por si tengo que echar a correr o algo intenta cogerme. Sigo andando. Intento que no se me note el nerviosismo.

Ya casi estoy llegando a casa, porfin. Encima me duelen los riñones... genial, menos mal que ya estoy cerca de casa. Empiezo a cojear. Me pregunto si será una muestra de debilidad, así que aprieto los dientes y dejo de cojear. Sigo atenta a mi alrededor. Es tarde y resulta raro ver mucha gente por la calle, así que presto especial atencion a cualquiera con quien me cruce. Cien metros más y entro en el portal de mi casa. Llamo al ascensor, me apoyo en la pared mientras baja para aliviar la presión de mi espalda, y suspiro, porfín, aliviada. Ya estoy tranquila, aunque no del todo hasta que entre en el piso y eche la llave. Ahora sí puedo relajarme.

jueves, 15 de julio de 2004

Mi agüela

(Spoken:) Bendición abuela
- Que, que Dios me lo bendiga

-Mi abuela, mi abuela, mi abuela
-Y en diez para New York
-Deja que te cuente para que tú veas
No voy a hablar de trabajo ni tampoco de la escuela
Aunque eso está muy bien, y eso lo sé yo
Quiero que sepas tú lo mío pa’ que veas que es más peor
Yo llegué de Nueva York a principios de verano
Y quería quedarme en casa de mi hermano
Y él me dijo “brother, aquí tú no te quedas”
Y me llevó con primo Pepe pa’ casa de mi abuela
Ay qué dolor, pobres vacaciones
Lo que me hizo mi hermano, qué clase de pantalones.
Enseguida mi abuela me cayó encima
Pa’ que le limpiara el patio y le pintara la cocina.
Yo le dije: “doña, yo vengo a descansar”
Y ella me dijo: “No, m’hijito aquí usted viene a trabajar”.
- De verdad que tú eres vago no sé por qué te quejas
te me afeitas esa barba y te me cortas la melena.
- Ay, abuela, la barba me la afeito pero no cortarme el pelo, mejor me quedo muerto
le expliqué que está de moda dejarse la melena y ella dijo que se chave, que así pareces una nena.
Como no me recorté, esperó a que me durmiera y me dejó coquipelado con una jet tijera.
Qué vaina, qué chavienda, ¿qué dirán mis paras cuando me vean?
Otro día pa’l almuerzo me dijo mi abuela que me iba a cocinar lo que yo quisiera
Entonces le pedí una comida bien buena: un hamburger y un hot dog, lo que como todos los días.
-“No, no, no señor, yo no cocino porquerías, aquí se come vianda y arroz con habichuelas
Mi abuela, mi abuela, mi abuela.
-Aquí se come vianda, aquí se come vianda.
Pasaron unos días, conocí a su vecina y tenía una hija que estaba bien buena.
“Ahora es”, me dije yo, y le empecé a rapear sin que mi abuela lo supiera
Pero ella se enteró y me dio un sermón: “A esa nena la respetas”
Yo le dije: “abuela, tú te estás entrometiendo” y me metió una bofetada que todavía me está doliendo.
Qué vaina, no se puede, ¿qué dirán mis paras cuando se enteren?
Que otro día por la noche yo quería salir y ella “dició” que no,
Que estas son horas de dormir.
Y así me la pasé en pleno jueves, todo el mundo “parisiando” y yo acostado desde las nueve.
Pasaron otros días que no me fastidió porque la caja de los dientes se le perdió
Y aunque ella regañarme parece que quería de todo lo que me hablaba na’ se le entendía.
Entonces pude descansar pero ya las vacaciones se me iban a acabar
Y como ya no encontraba qué más inventar fingí que un dolor me quería matar
A ver si así me hospitalizaban y entonces, fácil, de allí yo me escapaba
Pero se me viró la tortilla porque ella me empezó a dar una medicina
Y me obligó a estar en la cama acostado hasta que ella pensara que me había recuperado
Mi abuela, mi abuela, mi abuela, arroz con habichuelas.
Y asimismo un problema que a rato yo tenía: siete a la semana, si era uno todos los días
Pero encontré la solución a todos mis problemas y es que tengo que aceptar que soy el nieto de mi abuela
Si total después de tanto protestar cuando llegué a Nueva York me puse yo a pensar
Que ella no es lo que parece, ella es bien buena y todo lo que hace es por ponerme la vergüenza
Pero me recordaba yo de todos los regaños que ella a mí me dio
Y de cada vez que yo hubiera querido beber ron y me tenía que preltar un tesecito de limón.
Mi madre no sabría cómo yo lo había pasado, se creía que todo yo me lo había gozado
Y se atrevió a preguntar cuándo volvía pa’ allá
Y yo le dije: “mira, como dentro de treinta años más”.
Yo no sé si es que mi abuela tiene mucha resistencia
O yo no puedo soportarla porque no tengo paciencia
Mi abuela, mi abuela...

Wilfred y la Ganga - Mi Abuela

martes, 29 de junio de 2004

Me gustas tú y tú, y tú...

Que se quede el infinito sin estrellas,
o que pierda el ancho mar su inmensidad,
pero el negro de tus ojos que no muera,
y la canela de tu piel se quede igual.

Si perdiera el arco iris su belleza,
y las flores su perfume y su color,
no sería tan inmensa mi tristeza
como aquella de quedarme sin tu amor.

Me importas tú, y tú, y tú,
y sólamente tú, y tú, y tú.
Me gustas tú, y tú, y tú,
y nadie más que tú.

Ojos negros, piel canela,
que me llegan a desesperar.
Me importas tú, y tú, y tú
y nadie más que tú.


Bolero: Piel Canela, de Bobby Capó, según he encontrado

De repente he empezado a tararear la cancioncilla, y ya puestos, me he puesto a buscarla.

viernes, 25 de junio de 2004

Calor y más calor

Anuncian en la radio estos dias, que para este finde viene una ola de calor, y que por la zona del valle del ebro se superarán los 40ºC.

Miedo me da, mucho miedo, porque si ya de normal hace calor, y en la charcuteria tenemos el aire acondicionado jodido desde hace mes y medio, y estamos llegando diariamente a los 40º en ese espacio sin más ventilacion que la puerta... ¿Qué temperatura alcanzaremos este fin de semana? Sobre todo teniendo en cuenta que normalmente se alcanzan varios grados mas de los que dicen... si anuncian 40º... Dios, igual nos da un telele en la charcu...

viernes, 18 de junio de 2004

Hasta las pelotas

Hasta las pelotas estoy de que me roben.
A ver, soy una persona normal, tirando a pobre (porque siempre estoy sin un puto duro). Apenas me da para pagar el alquiler y los gastos, y poco más... Porqué entonces parece que no hagan mas que intentar robarme?

Vale, si, no soy la única, todos los dias hay miles de robos, pero estoy rallada, asi que me desahogo, si no quieres, no tienes porque leerlo, pero a mí me apetece escribirlo, y santaspascuas.

Hace un año me roban el movil, el verano pasado me roban la cartera, en enero, en una semana me robaron dos veces la cartera (una vez un domingo, y la otra ese mismo lunes), y el movil de nuevo. Y ahora me intentan robar por el procedimiento del tirón... sencillamente delicioso...

Por suerte no consiguieron arrancarme el bolso del hombro esos malditos criajos, pero el susto no me lo quita nadie. Y digo yo, para qué cojones querían un bolso en el que no había nada, NADA que pudieran revender siquieras: Una agenda (bastante abultada), un walkman del año la polca, dos sobrecitos de tocino (lo blanco del jamón serrano) que le llevaba a mi madre de la tienda, mis gafas de ver, las de sol (unas normales y corrientitas del cortingles), mi maquillaje, un par de compresas, las llaves de casa (y las del ciber!!! >.<) y una cartera en la que llevo el DNI y un par de tarjetas de crédito, ni un solo duro...

Ciertamente, se me puso un cuerpo, entre el cabreo que me entró al pensar en que habian estado a punto de robarme de nuevo, y los nervios cuando porfín salieron por piernas... No se lo deseo a nadie, pasar por ello, y menos aún tan seguido.

Enfin... ya me he desahogado bastante por ahora, mañana más.

jueves, 17 de junio de 2004

Cosas que pasan

Todos hemos vivido situaciones de esas que el único comentario que se nos ocurre es "Son cosas que pasan" y la mayoría nos encogemos de hombros ante casi todas estas situaciones. Muchas veces es lo único que podemos hacer, pero otras muchas podemos hacer algo, o son otros los que pueden hacer algo, otra cosa es que quieran hacerlo. Y nos jode cuando no quieren hacerlo, sobre todo si pensamos que es algo importante, o ante lo que merece la pena hacerlo...
Toda esta mierda viene a cuento de que ultimamente, entre las compañeras de trabajo estoy oyendo rumores de cierre. Y estoy viendo que me quedo sin trabajo (a pesar de que no es más que a media jornada), y estoy viendo que al dueño de la tienda se la suda lo que pase con la tienda, y estamos viendo que al ritmo al que está subiendo los precios dentro de poco no vendrá nadie a comprar a la charcutería, y estamos viendo que parece que eso es lo que pretende el dueño, para poder cerrar de una vez una tienda que no le hace especial ilusión tener abierta.

Cuando entré a trabajar en la charcutería, pensé en la suerte que tuve, sin experiencia en tienda de alimentacion, no habiendo trabajado antes más que en limpieza, y en varios cibercafés, que me contrataran (a media jornada, que era lo que buscaban, todo hay que decirlo), y más adelante, que me hicieran contrato indefinido, y ahí llevo ya tres años, pero últimamente, cada vez escucho entre las compañeras más a menudo ese rumor... y empieza a darme la impresión de que he tirado por la borda tres años, a pesar de que sean tres años de experiencia que puedo poner en el curriculum, éste sigue quedando casi igual de vacío que antes... y, hoy en día, alguien que apenas ha terminado C.O.U., como yo, no tiene grandes oportunidades de encontrar trabajo.

Y sí, son cosas que pasan, pero esta vez no sé qué puedo hacer al respecto, aparte de ponerme a buscar trabajo, con lo que me pongo en la disyuntiva de "¿Me pongo a buscar trabajo, tirando por la borda un contrato indefinido, aunque esté a punto de irse al garete y perdiendo entre tanto (por no ser despido) los posibles ingresos que pueda tener via INEM, o paso y aguanto hasta el final?"

Enfin, no más brasa por hoy, hasta otra, a quien me lea.

miércoles, 9 de junio de 2004

A ver de qué va esto...

Bueno, pues eso, que aquí estoy, probando a ver cómo va esto de los Blogs...

si se me ocurre algo que decir, ya os lo haré saber :P