miércoles, 26 de enero de 2005

Gente Pequeña

No, no voy a hablar de estaturas, sino de otro tipo de gente pequeña.

Aquella que cuando son tus compañeros de trabajo dan por culo todo lo que pueden y más, se dan por ofendidos con que mires la pared que acaban de pintar con una expresión neutra en tu cara, te recriminan cualquier cosa que hagas supuestamente mal y, básicamente, están atentos a cualquier desperdicio o mínimo gasto como si fueran a heredar la empresa, siempre amables y serviciales hasta que les tienes que pedir algo o cometes cualquier error imaginario.

Y la situación empeora cuando adquieren un poco de poder, son nombrados responsables de algo, tienen bajo su control alguna sección, el almacén o los repuestos o, incluso, son nombrados encargado.

Además del hecho de lo pequeños que son o parecen creerse, que viene a ser lo mismo, se pegan el día con actitud superior cuando logran trepar a una posición de poder, sin haber hecho nada bien nunca, y sin saber hacer nada, haciendo pagar a toda una sección de la empresa durante lustros cualquier supuesta afrenta o desafío a su poder por cualquier miembro de esa sección.

Pues bien, uno de estos personajillos es el encargado de todo en el local en que trabajo, con todas sus implicaciones y consecuencias.

Y muchos otros son por el estilo.
Hay bastante gente agradable, pero me he cansado de murmuraciones sobre si tal ha venido borracho a trabajar "que le apestaba el aliento, ¿Te has dado cuenta?", si cual está liado con tal, sobre si nosequien ha hecho nosecual; de que TODOS manden sobre TODO como si fueran el jefe (¿Acaso les digo yo a los camareros cómo tienen que poner el café y en qué cantidad? Pues me gustaría que dejaran de joderme con cómo pongo yo los bocadillos o corto o dejo de cortar el jamón), de que me traten de inútil pabajo, de que apenas nadie haga una a derechas y acabe cargando yo con casi todas las broncas y sobre todo me he cansado del horario y de pasar frío.

Más que cansada estoy hasta los mismísimos cojones.

De no poder quedar con nadie, o si quedo con alguien ir con prisas porque al día siguiente (Domingo por ejemplo) me levanto a las 6 de la mañana, de estar siempre dolorida, de no poder descansar para que se me vayan los dolores, de pegarme 11 horas al día de pie, de tener que acatar lo que se le antoje ordenar a charcutería hasta el Kiko, de tener que ir detrás de mi compañera (que supuestamente lleva 16 años más que yo trabajando de esto) arreglando sus desaguisados para luego llevarme yo las broncas de lo que ella ha hecho mal...

De todo esto y de más, mucho más

Tomé la decisión. Me busco curro nuevo. Espero encontrarlo cuanto antes. Deseadme suerte (y pasadme los tranquilizantes, se me va a hacer eterno hasta que encuentre otra cosa).

jueves, 20 de enero de 2005

Deberes

Redacción para hoy: Mi lugar de trabajo.

Mi lugar de trabajo es un sitio muy grande, tiene tres plantas, la planta calle, en la que está la charcutería, que es donde yo estoy, la pastelería, de la que también nos encargamos los charcuteros, y la barra del bar. Debajo hay una planta que es restaurante, donde también está el almacén y la cocina, y debajo de ésta aún hay otra planta, que también es restaurante que tiene una habitación pequeña que conecta con la cocina mediante una cinta transportadora y un pequeño congelador donde guardamos el pan congelado para irlo haciendo conforme se necesita.

Es un sitio con muchas bombillas de esas alargadas, así que no echo de menos la luz natural puesto que está muy bien iluminado, y con la cantidad de horas que estamos aquí todos, la verdad es que se agradece la gran iluminación.

Ahora es invierno, y los jefes (o los encargados, o quien fuera en su momento el que diseñó el local) piensan en todo, porque para que el calor no afecte a los alimentos, en la charcutería hay varias aberturas a la calle: la de la reja del cierre y unos accesos de ventilación a la altura de la acera, amén de que la puerta no cierra del todo bien, con lo que a pesar de tener la calefacción a unos 23-24º, entra un fresquito contínuo, que permite que en la zona de la charcutería y de la pastelería estemos a la misma temperatura de la calle durante casi todo el día, que teniendo en cuenta que se entra sobre las 7 AM, y las temperaturas que suele hacer a esas horas, permite que el género se conserve maravillosamente. Para el verano la verdad es que no se cómo lo harán, supongo que pondrán el aire acondicionado a tope, o bajarán más la temperatura de las cámaras y del mostrador, porque sino hará mucho calor, comparado con las actuales temperaturas, y el género se puede estropear.

Mi lugar de trabajo tiene dos de sus plantas con las paredes llenas de jamones, lo que cause extrañeza la primera vez que lo ves, pero que con el tiempo causa otra sensación, se empieza a sentir animadversión hacia ellos, sobre todo si alguna vez te ha tocado descolgarlos, limpiar la pared y colgar otros recien llegados para reemplazarlos, porque, efectivamente, al contrario de lo que suele pensar la gente cuando los ve, son de verdad, están a la venta, y sirven para reemplazar los que se guardan en el almacén tan cuco que tenemos y que se van gastando.


Fin... de momento, el resto para otra redacción, profe, que ya me he cansado.

miércoles, 19 de enero de 2005

Bajón

No se me da bien escribir, ni expresar cómo me siento, así que una mezcla de ambos no puede sino resultar pésimamente expresada y explicada. Sin embargo espero hacerlo lo suficientemente bien como para que alguien, aunque sólo sea yo, lo entienda.
Empezaré usando una metáfora. Si mis amigos fueran rayos de sol, mi vida en estos momentos sería un contínuo cielo de otoño, nublado (con esas nubes negras que presagian tormenta), triste, gris, deprimente, profundamente deprimente, ocasionalmente surcado por breves destellos de luz que no parecen sino asomarse entre las nubes para ver si el tiempo por allí abajo ha mejorado. Pero no mejora. Cuando uno de esos breves destellos se asoma entre las nubes, parece que mejora brevemente, pero enseguida vuelve a estar como antes, si no peor.
No se si se me habrá entendido, o habrá sonado a chino. Parece ser que suelo expresarme como el culo y nadie entiende absolutamente nada cuando hablo, así que no me sorprenderé si nadie se ha coscado de nada. Baste decir que todo esto está afectando a mi comportamiento y carácter. Al menos por lo que yo noto. Estoy de contínuo mal humor, de una mala ostia increíble, triste, melancólica y agresiva, apática, impaciente, irascible, callada y cansada. Sobre todo cansada.

Ale, ya he soltado el rollo de hoy, que hacía mucho que no escribía por aquí. Al que no le guste que no lea, y a cascala.

sábado, 18 de diciembre de 2004

La vida

Si, hablemos de la vida.

Parece que últimamente casi todo el mundo que me rodea (ignoro los que no me rodean) se cree con derecho a recomendarse los unos a los otros que "se busquen una vida", como si en el momento en que se lo dicen, no les consideraran más que simples fantasmas, entes abstractos sin otra cosa que hacer que estar ahí para cuando ellos necesitan alguien con quien hablar, a quien echar la culpa de algo, o simplemente molestarles. Única y exclusivamente. ¿Acaso creen que esas "presencias", a la vez deseadas y no, según la ocasión, no están vivas?¿No tienen una vida y hacen cosas al margen de ellos o del medio y tiempo en que se comuniquen? Cada uno es absolutamente libre de ocupar su tiempo como mejor le plazca, ya sea en internet, emborrachándose, en misa, en la mezquita o estudiando en sus ratos libres (seguro que hay alguno de estos también). El resto del mundo puede opinar lo que quiera en cuanto a forma de expresión, pero opino que NUNCA en cuanto a la manera en que se gasta el tiempo, pues me parece mezquino, sobre todo si se hace sin reflexionar o conocer a la persona y su trasfondo (o conocerla superficialmente, pues es lo mismo).

En resumen, que me parece que la gente debería pensar un poquito más antes de abrir la boquita para soltar perlas de este estilo.

Ale, a parla

viernes, 3 de diciembre de 2004

Expocomic

Madrid. Noviembre. Último fin de semana del mes.
Para variar, trabajo, así que no puedo ir.
Para variar, también, viene un montón de gente que me gustaría ver, y unos cuantos amigos que quiero ver, aunque sea un ratito, y que como no vengan a verme fugazmente al trabajo no podré ver ni en pintura...

Por suerte, vienen a buscarme al trabajo para comer (y algunos para cenar), los que pueden. Con mi horario se hace difícil quedar con nadie, y teniendo de día libre los lunes, aún más, así que llevo sin apenas ver a nadie fuera del horario laboral desde que entré a trabajar aquí, es decir, algo más de dos meses.

Nos vamos a comer, y aunque estoy derrengada y muerta de sueño, me siento feliz, porque no son muchas las ocasiones que tengo de verles y disfruto cada minuto de los breves espacios de tiempo en que puedo hacerlo.

Ójala hubieran podido venir todos, y ójala yo hubiera tenido más tiempo para poder disfrutar de su compañía.

A todos ellos: Mil gracias por haber venido a verme, ¡Os quiero!

jueves, 2 de diciembre de 2004

La gente no tiene puertas en su casa...

... O al menos eso parece.
Al parecer, la gente piensa que una puerta no es más que un obstáculo móvil para que entren a los locales, así que la mayoría se limita a abrirlas, apartándolas de su camino, y dejarlas donde "no estorben", es decir, abiertas; Ya sea invierno o verano, haga frío o calor, la mayoría de la gente NUNCA cerrará una puerta que se haya encontrado cerrada al entrar en un local público.

Después ya tendrán todo el tiempo del mundo cuando, en un bar (por ejemplo) se quiten los abrigos (en invierno), para quejarse de que hace frío. Y obviamente, pedirán que se suba la calefacción.
Además, si cualquier persona que trabaje en el local tiene la osadía de insinuarles que hace frío dentro porque alguien (a lo mejor ellos mismos) se han dejado la puerta abierta, dirán a la defensiva que ellos SIEMPRE cierran las puertas al entrar o salir de los locales, o que se debería poner algo para que las puertas se cerrasen solas. Es que es taaanta lata volver a cerrar una puerta, da taaanto trabajo...

Sin embargo, los trabajadores del local saben quién se deja la puerta abierta (la mayoría de las veces) y cuándo (que trabajamos en mangas de camisa, señores, que se nota, se lo aseguro).

Y a pesar de que todas las casas tienen puertas, existe la duda generalizada de que la gente sepa para qué sirven, además de para impedir el paso cuando ellos no estan dentro (o lo están, pero quieren intimidad). Parece ser que es ampliamente ignorada la cualidad aislante de las nunca bien ponderadas puertas, ventanas, persianas (cuando no de las cortinas o las alfombras) creyendo exclusivamente en sus capacidades mantenedoras de la privacidad y de sus cualidades ornamentales, así como objetos que de vez en cuando hay que limpiar (más a menudo en el caso de alfombras, cortinas y útiles por el estilo, ya que son un "cado mierda").

Así pues, desde aquí hago un llamamiento en nombre de los trabajadores de lugares públicos:

¡POR FAVOR, CIERREN LAS PUERTAS! ¡Que hace frío, cojones!

sábado, 13 de noviembre de 2004

Actualizando que es gerundio (II)

Bueno, básicamente, este post es para decir que la operación de mi madre, en principio ha salido bien, le han limpiado el hombro, le han limado la porción de hueso que le estaba seccionando el tendon, y ayer ya le dieron el alta. Hoy la han llevado a casa en coche los de la mutua para ahorrarle el estress (de usarlo en el viaje, quiero decir, el hombro) del viaje en metro/bus/metro/interurbano que tendría que hacer para volver a casa, así que ha llegado al mediodia al pueblo, y ya está en casa y bien.
Ains, pobesita de mi mare, cuánta salú le falta :(

martes, 9 de noviembre de 2004

Mi madre

No, no es una exclamación ni nada por el estilo, es sólo que este post está dedicado a mi madre, puesto que después de muchos exámenes médicos, parece ser que descubrieron qué le pasaba en el brazo para que se le durmiera (de esto en concreto, el resto... ains, pobre mujer. Si alguien tiene particular interés en que le cuente qué le pasa a mi madre, que pregunte y se lo contaré por privado, que no creo que sea algo de interés público).

Resulta que llevaba mucho tiempo (años) durmiéndosele los brazos a mi madre, sobre todo al hacer determinadas cosas (a mi padre también, pero a él no le han encontrado nada, y yo aún tengo que ir al médico a ver si a mí me encuentran el porqué), y últimamente, además, le dolía muchísimo la articulación del hombro, así que fué al médico, y mientras le hacían más pruebas, radiografías, resonancias, escáneres, etc., la enviaron al fisio de la seguridad social para que hiciera ejercicios de recuperación y tal, porque a primera vista era simple anquilosamiento. Al final tuvieron que darle la baja, y por la mutua que lleva la empresa para la que está contratada le hicieron algunas pruebas más, y le encontraron algunas pequeñas calcificaciones en el hombro y se encontraron una sorpresita, resulta que uno de los huesos de la articulación había crecido de manera que estaba seccionando poco a poco el tendón, así que la quitaron de la rehabilitación y le ordenaron todo lo contrario: reposo absoluto, no mover en absoluto el hombro mientras le daban turno (siempre por la mutua) para operarla. La persona para la que trabaja mi madre trabaja con una mutua de seguros que al parecer tiene tratos con un hospital en Barcelona que, según le han dicho a mi madre (con el miedo que tiene a las operaciones) es de los mejores, según le han dicho, donde tratan y operan de sus cosas a los jugadores del barça, con esto se ha tranquilizado un poco, y se ha terminado de tranquilizar cuando le han dicho que hay un equipo de psicologos que estarán a su lado antes, durante y después de la operación por si se pone nerviosa con la anestesia tranquilizarla o lo que sea. Así que se ha quedado muchísimo más tranquila.

Todo esto no vendría a cuento de nada si no fuera porque mañana ella y mi padre viajan a Barcelona a ingresar en el hospital (a mi padre le han puesto una cama para que haga compañía a mi madre) y pasado mañana la operan del hombro para quitarle lo que ha crecido del huesecillo e intentar recomponerle el tendón (si he entendido bien en qué consiste la operación), y quitarle las calcificaciones que queden después de las infiltraciones que le hicieron para que se disolvieran (no le hicieron muchas porque era un potingue que disuelve las formaciones óseas, y entre su osteoporosis y tal, podría quedarse sin consistencia en los huesos de esa zona, así que no se atrevieron a hacerle muchas).

Espero que todo le salga bien...


lunes, 8 de noviembre de 2004

Mi Trabajo (I)

Bueno, primer post dedicado exclusivamente a "A qué me dedico cuando estoy trabajando".

Había pensado contar algunas cosas, pero creo que me voy a limitar a enumerar las cosas que odio, o, símplemente, detesto.

- "Dame jamón serrano, pero que no tenga sal, que el médico me ha prohibido la sal. Es por la tensión, ¿Sabes?".

Señora, ¡Por Dios!
Vamos a aclarar un concepto. El jamón es curado en sal. Durante el proceso absorve cantidades ingentes de sal. Gracias a ello se conserva y se cura de esa manera. Si el médico le ha prohibido la sal, es sencillo: compre jamon york dulce que apenas tiene sal. O mejor aún, NO COMA JAMÓN.
¿Que no quiere que sepa salado? Eso es otro cantar, eso no nos gusta a nadie, pero se arregla tomándolo en bocadillo con tomate. O con melón, que también alivia mucho la sal. Pero a mí deje de pedirme milagros. Si quiere, pídame MI opinión sobre un jamón que salga bueno, que le recomendaré el que yo crea que está saliendo cojonudo en comparación con su precio (y no tiene porqué ser ibérico), pero no me exija el del barato, me señale la pieza y me diga "pero que no sea salado". Si usted lo ha elegido, a mi no me venga con pamplinas y deje de tocarme las napias. Con esto no quiero decir que por ser del barato no vaya a salir bueno, a veces sale muchísimo mejor de lo que salen los granadinos o salmantinos, quiero decir que hay más opciones entre el barato y el ibérico de bellota o de recebo.

- "Niña, ponme de esta maza, pero quítale el blanco, que el médico me ha prohibido las grasas" y sus diversas variantes.

¿Qué puedo comentar a esto? Hartita estoy de oirlo (en todas sus variantes de "quítame lo blanco").
Señora, por si no lo sabe le informaré: el cerdo es el animal que produce carne con más grasa del mundo. Le quite o no le quite lo blanco (que haré las menos de las veces por diversos motivos, el menor de los cuales es que lo permita o no el jefe), usted, si se come el jamón serrano (o cualquier otro producto derivado del cerdo), estará comiendo más grasa y colesterol que si come cualquier otra carne (excepto, quizás, jabalí).

- "¿A qué hora cerrais? Creía que cerrábais más tarde".

Frase más oída entre media hora y cinco minutos antes de la hora de cierre, sea cual sea esta, bien sean las 20h o las 24h.
Señora, usted sabe perféctamente a qué hora cerramos. Sabe también que empezamos a recoger y limpiar un rato largo antes de la hora de cierre. Ahora bien, las máquinas de cortar vale que las limpiamos lo último, ¡Pero se limpian a partir de los últimos 5 minutos antes de la hora de cierre! ¡Por Dios! ¡Que estoy deseando irme a mi santa casa! ¡Que llevo aquí todo el puto día y usted (sí, usted, que la llevo viendo toda la tarde) se ha pegado tres horas en la barra para tomarse una cocacola con un pincho de tortilla!¡Que la he visto yo! ¡No me venga a joder ahora con que si no me importa ponerle 200grs de chopped y 100grs de queso de sandwich!
Y yo trabajo en una charcutería y las de última hora se despachan más o menos rápido, pero hoy me ha venido un chaval a última hora que me ha dicho que curra en una pelu que cierra a las 22h y aún hay gente que tiene el morro de ir a las 21:55h pidiendo que se le atienda (lo cual ya es de fusilamiento).


- "Atiéndeme rapidito, que tengo mucha prisa". Tiene una variante que es "Atiéndeme a mí primero, que solo quiero una barra de pan y tengo prisa".

Ahm, ¿Y las tres personas a las que se está intentando colar acaso no la tienen?¿O tienen menos preferencia que usted?
Esta es una variante de la anterior, que aunque no llegue a última hora a la tienda, sí se ha pegado tres cuartos de hora de reloj de cháchara con otra señora (o señor) en la cola, dejando pasar a gente, y a última hora viene exigiendo prisas.
A ésta le digo, con todos mis respetos por los que hayan hecho esto alguna vez por despiste o porque estuvieran hablando de trabajo: ¡Váyase a tomar por culo, doña!

Y de momento esta es toda la bilis que voy a soltar, más que nada porque, aunque se que me tengo que cagar en las muelas de más tipos de clientes, ahora mismo no me acuerdo, ya lo haré en posteriores posts.

PS: Esto está escrito en femenino porque me resulta más cómodo, no por otra cosa, que clientes de género masculino hay tantos como clientes de género femenino. Y al que le pique cómo lo he escrito, que se rasque, que no es mi culpa.

jueves, 4 de noviembre de 2004

Sobrevivir

Si, ya lo se, el título no es muy alentador, pero me temo que es lo que voy a hacer durante una temporada. ¿La razón? Simple, me han ampliado el horario finalmente, y hago jornada contínua.
Pues resulta que en uno de los locales de la cadena para la que trabajo, hay uno de los charcuteros de viaje en el extranjero (está de vacaciones), y otro en el hospital (según he deducido), así que han hecho volver a uno que estaba de vacaciones y me han trasladado a mí a ese local (de momento, y luego no sé a dónde me mandarán). Resultado: estamos dos para cubrir la jornada de 8 A.M. a 12 P.M. Yo entro a las 13 horas, y salgo a las 12 de la noche, con media hora para comer cuando el encargado pueda venir a sustituirme a la charcutería, puesto que el otro charcutero hace jornada partida, entra a las 8 de la mañana, se va cuando yo llego, vuelve a las 18 y se va a las 22. No es un sitio en el que se den muchas comidas (como el otro, que no parabamos quietos a esa hora, entre clientes, comidas y raciones para el bar), pero no para de entrar gente a comprar "100grs de chopped, 2 lonchas de jamon york, media barra de pan y 50 grs de chorizo ibérico", por poner un ejemplo. Es un goteo contínuo de gente, así que acabo reventada, con unas ganas horribles de sentarme y no hacer nada ni dirigirle la palabra a nadie, y mucho menos de sonreir (los que trabajen de cara al público me comprenderán cuando digo esto).
Resultado: ahora mismo no tengo absolutamente ninguna vida social, excepto el mIRC, ocasionalmente el correo web y los foros (si a eso se le considera vida social), porque en persona actualmente no puedo quedar con nadie por cuestión de horarios, y el msn messenger no puedo instalarlo porque tuve un virus y me ha fastidiado algunas dll's y aún tengo que averiguar cómo arreglarlo, o bajarme el amsn o alguno de sus sustitutos y me da pereza.

Más cosas divertidas:

Cuando aún estaba viviendo en Zaragoza, muchos lo sabéis, estuvimos Laura y yo buscando una tercera persona para compartir el piso (y por ende los gastos) durante bastante tiempo. Finalmente encontramos a un chaval que yo conocía del ciber. Poco después me vine a Madrid, hasta ahí todo bien. Laura se metió al ejército. Chachi. Como a ella la mandaron a hacer el campamento a Valladolid, el otro chaval quedó encargado de pagar el alquiler y quedar con la dueña del piso para pagarle los gastos. Hasta ahí todo bien. El tío me contó que estaba buscando otro curro, porque estaba harto del que tenía. Guay. Primer mes: él paga el alquiler e intenta quedar con la dueña del piso para pagarle, pero resulta que ella está fuera de Zaragoza, o algo así. Para otra ocasión. De puta madre hasta el momento. Ahora bien, el viernes llega de fin de semana Laura al piso y se encuentra la habitación del tío vacía, sus cosas del baño desaparecidas, sus armarios vacios y las llaves encima de la mesa. Ni una nota. Nada. Resulta que el tio le había dicho a Laura una de las pocas veces que habían hablado que le había pagado los gastos a la dueña, que, casualidad de casualidades, esa misma mañana estaba en Madrid visitando a sus hijos y había venido a verme al sitio donde estaba currando esa semana y me había pedido que por favor le transmitiera al chico el mensaje de que contactara con ella para quedar para que le diera el dinero (de Laura y mío), que se nos estaban acumulando muchos gastos y luego para pagarle sino iba a ser demasiada pasta de golpe, y que le había pasado una nota, tal como le habíamos pedido, con los nuevos gastos por debajo de la puerta esa misma semana (la semana pasada). Así pues, cuando por la noche Laura me llama y me cuenta esto, acto seguido llamo al ciber (es sábado) para dejar recado de que si aparece, puesto que es habitual, porfavor me llamen. Como ése día está de encargada Vanessa, me dice que vale, que me dará un toque si aparece. Como no me llama, deduzco que no ha ido, así pues el domingo llamo en un descanso en el trabajo y, cuál no será mi sorpresa que al cogerme el teléfono Nemesys y preguntarle por el tío este, me dice que es que no está ya en Zaragoza, que se ha enterado a través de su novia, que participa en un foro de un juego online al que juega el chaval este, de que ha firmado por tres años en un barco de estos enormes que no tocan puerto durante años que se dedican a trasladar contenedores de un puerto a otro y que ha hecho el montante y se ha pirado. Me pregunta que porqué pregunto por él y le cuento lo que ha pasado. Hasta entonces aún teníamos dudas de si el dinero de pagar los gastos del piso estaba en algún lugar del piso, así que le había dejado dicho a Laura que buscara bien por todos lados. El lunes Laura me llama y me dice que nones, que el dinero ha volao, y la nota de la dueña del piso también, y que se le ha ocurrido ponerle una denuncia (que estando el tío en alta mar, no se yo si será muy viable, pero amos...) pero que no sabe más que su nombre, a lo que yo le respondo que el resto es fácil, puesto que firmó el contrato del piso y que por lo tanto sus datos estarán ahí, excepto su paradero actual, puesto que no sabemos ni el nombre del barco, ni su ruta, ni nada.
También estuvimos pensando en cómo íbamos a pagar ese dinero (pues estamos de acuerdo en que la dueña del piso tiene todo el derecho del mundo a percibirlo) y se nos ocurrió que, como los fines de semana está Laura en Zaragoza, la dueña apenas está ningún fin de semana en Zaragoza, yo no estoy ningún fin de semana en Zaragoza, Laura está cobrando realmente poco, etc. etc. podríamos plantearle a la dueña del piso que ella nos eche una nota en el buzón con los nuevos gastos, y Laura iría echándole al buzón dinero para ir pagándole los gastos poco a poco (que yo iría ingresandole a Laura en el banco), y hoy he hablado con la dueña en la pausa para comer y se lo he explicado y ha estado de acuerdo, así que al menos podremos pagarle, aunque sea poco a poco.

Bueno, se hace tarde y tengo que dormir algo, que mañana por la mañana tengo que ir a pagar el teléfono de Zaragoza, a ver si llego a tiempo de que no lo corten, ya que Laura no puede ir a pagarlo pues no puede salir del cuartel, así que me tengo que levantar a las 7, para a las 8 estar en el banco y pagarlo, de ahí ir a Gran Via a que me hagan efectivo el cheque, de ahí vuelta a casa para ir al BBV de al lado donde tengo la cuenta a ingresarlo, si puedo me echaré una siesta antes de salir, a las 12:15 para a las 13 entrar a trabjar después de haberme puesto el uniforme, y hasta las 12:15 que saldré del curro todo el rato de pié, y llegaré a casa otra vez sobre la 1 A.M., así que aquí acabo por hoy el relato de mis aventuras...

Divertido, ¿Eh?

Ale, ke sus la pike un pollo... =^.^=

PS: Y como en la charcu sólo estamos dos, a saber cuándo voy a poder librar, lo mismo se aplica para el otro charcutero y para el encargado, que según me ha contado, lleva ya dos semanas sin librar porque no hay nadie que le sustituya. Divertido ¿Eh?
En la empresa esta buscando gente como locos, y la gente quejándose de que no hay curro... lo que no hay es ganas de darle al callo, coponbenditoya... ¡QUEJICAS!

domingo, 31 de octubre de 2004

Actualizando que es gerundio

Bueno, básicamente cuento esto aquí para el que no se haya enterado aún, para dar señales de vida a aquellos con los que, por una razón u otra, no puedo comunicarme, o no tan a menudo como me gustaría, y para decir que sí, que sigo viva y actualizaré esto cuando buenamente pueda, siempre que tenga algo que contar.

Continuando con el tema del anterior post, resulta que todo fue producto de un malentendido.
Por la razón que sea, se cayó la pajarita de la bolsa y acabó en algún lado, porque luego la encontró una de las compañeras de la limpieza y nos lo dijo. Luego hablamos la chica y yo, y quedó solucionado el asunto de la pajarita.

¿Qué más ha sucedido? Ufff, multitud de cosas.
Estoy aprendiendo poco a poco a cortar jamón a cuchillo, actividad altamente incompatible con mis contracturas dorsales, lo cual, unido al hecho de que, finalmente, nos hemos puesto ADSL en el piso (para el que no lo sepa comparto piso con EmeA. Piso, que no habitación, que nos conocemos... Y con otro chaval.) por lo que duermo poco, hace que esté cansada. Sin embargo, aún no me he quedado sin ningún dedo... aunque no creo que tarde mucho, vuelven a dormírseme los brazos cuando los tengo elevados un ratito... (Si, ya lo se, tengo que ir al médico).

Hummm... no sé qué más... Bueno, si, los problemas con los horarios, la escasez de charcuteros, etc. Pero eso mejor lo dejo para otro día, esto no es más que un "hola a los que me leais, sigo viva" y todo eso.

Bueno, si, no he podido ir al Salón del Manga, y, a pesar de encontrarme en Madrid dudo mucho que pueda asistir al Expocomic, aunque espero poder quedar aunque sean 5 min con quien quiera que venga y le apetezca quedar un ratito conmigo. Horario de hostelería, ya sabéis... salgo a partir de las 10 de la noche, cuando no salgo a partir de la 1 de la mañana...

Enfin...

miércoles, 22 de septiembre de 2004

Empezamos bien...

Bueno, ayer fue mi primer día en el nuevo curro. No estuvo mal, quitando el ENORME dolor de pies que me quedó, debido a la mala elección del calzado por mi parte (Nota mental: comprar zapatos nuevos que sean cómodos, y sobre todo, lisos).

Segundo día. Ha ido todo genial. Ayer libraba el encargado de charcutería, así que le he conocido hoy. Todavía no conozco tampoco a todos los compañeros, hay un montón de gente trabajando ahí, y ni siquiera hay taquillas para todos.

Lo de las taquillas viene a cuento de que, para segundo día, ya he pagado la novatada.

Resulta que mi uniforme consiste en camisa blanca (que me he tenido que comprar yo), pantalón negro (que me lo he tenido que llevar yo), zapatos (que los tengo que poner yo), chaleco (que me han dado), delantal (que me han dado), gorrito para no soltar pelos por ahí (que me han dado) y pajarita (que me han dado). Si, yo he tenido que poner casi todo el uniforme, con la excusa de que están cambiando los uniformes y aún no han llegado nuevos. Pero no tengo taquilla donde ponerlo, ni nada. Y en la habitacioncita donde nos cambiamos, hay un precioso cartel que pone "Guardad bien vuestras cosas, la empresa no se hace responsable de las sustracciones" o algo similar. Bueno, yo tengo mis cosas bien guardaditas (creía) en una bolsa, junto a la única silla que hay en esa habitación y dobladitas, para que quepan bien sin arrugarse mucho. Y la pajarita colgada de un asa, pa' no perderla... o eso creía...

Pues resulta que el cartelito ya avisaba bien, ya...

Llego esta mañana a cambiarme, y mi pajarita no estaba en la bolsa, junto a la silla, sino que estaba encima de la silla, así que me la he puesto. He pasado toda la mañana guay, hoy me he traido unos zapatos planos y cómodos (viejos pero cómodos, aunque me pretan un poquito, pero poco, al menos hoy al salir he podido andar, que ya es más de lo que podía hacer ayer), con el encargado enseñándome a hacer cosas y tal. En estas, que a las horas, llega una compañera, y me suelta que si la pajarita que llevo es la que había encima de la silla, a lo que obviamente le respondo que sí y me dice que no tengo porqué coger lo de los demás, que la pajarita era la suya, que ella ahora llevaba una que le había pedido a un compañero, que para ese momento no pasaba nada, pero que luego se la diera. Yo flipando.
El encargado de sala que llega y me dice que no coja lo de los demás, que tengo que cuidar mis pertenencias, y que vaya a buscar la mía, que si no la encuentro es asunto mío, etc etc etc... Yo ya a cuadros...
Bueno, pues si la de encima de la silla no era la mía, pues la mía estará alrededor de la silla, así que bajo, me pongo a buscar, y la puta pajarita no aparece, se lo digo al encargado... o se lo intento decir, más bien, y me corta diciendome que eso no es asunto suyo, que mis pertenencias las tengo que cuidar yo, bla, bla, bla... Bueno, vale, lo que ha pasado suena a excusa barata, pero joder, es la maldita verdad. Vale, si, es un encargado, se la sudan esas cosas... pero coño, al menos, para evitar que pasen esas cosas, que pongan taquillas para todos, o habiliten algún tipo de cajonera para que cada uno pueda guardar sus cosas, coño.
En resumen, que pa' segundo día de curro, me han robado parte del uniforme, con lo que he pagado la novatada, y seguramente me tocará pagar pajarita nueva, porque el encargado de la charcutería me ha dicho que donde venden las pajaritas que usamos, única y exclusivamente las venden a través del encargado de sala, cuando él hace pedido, así que a saber por cuánto me sale la broma... y mientras tanto, yo con un cabreo de tres pares de narices.

¡Qué! Divertido mi segundo día de curro, ¿Verdad? Pues sólo ha sido la mañana, ahora toca la tarde...

viernes, 17 de septiembre de 2004

Nuevos inicios

Bufffff
Después de re-comenzar un nuevo post varias veces, en días distintos, y borrarlo cada vez debido a que habían pasado más y más cosas, a ver si éste lo termino y lo cuelgo de una vez.

Bueno, pues ésta es la vez que más rápido he encontrado trabajo desde que me puse a ello, y creo que aú no lo he asimilado del todo, aún sigo flipando. Me vine a Madrid hace un par de semanas a pasar unos días, echar currículums y tal, y vuelvo con trabajo y piso, aún la flipo. Ahora sólo me hace falta encontrar la manera de traerme todos mis trastos a Madrid.

Empiezo el martes, en Gran Vía. Me van a enseñar a deshuesar jamones y cortar a cuchillo, espero no dejarme ningún dedo en el empeño ^_^

Bueno, este es bastante cortito, como véis, no se me da bien contar cosas, así que las cuento cortitas (si a alguien le importa, claro), amás, lo empecé ayer y lo termino hoy, que llego, abro esto, me pongo a chatear, me empano, y luego no termino ná XD

Ale

domingo, 29 de agosto de 2004

Si ya lo veia yo venir...

Pues eso...
¿Recordáis que unos post atrás andaba yo temiendo por mi seguridad laboral? Pues los peores temores se han confirmado.
Hace poco se murió el padre del jefe de la charcutería en que he trabajado los últimos tres años, a nombre del que estaban los locales y el negocio, y entre la pasta que ha tenido que pagar el jefe a hacienda en concepto de aceptación de herencia y tal, y las pérdidas que tenía la tienda de Zaragoza, parece ser que para poder hacer frente a las déudas toca vender algo, y ante la coyuntura, se ha decidido por vender el local que tenía pérdidas (al parecer el resto van viento en popa). Así pues, los 6 ó 7 trabajadores de la tienda de Zaragoza, a la calle. De vuelta al hermoso mundo de la creación y distribución de currículums.
Bueno, ya se verá cómo resulta la cosa y cuánto tiempo tardo en encontrar curro nuevo, así a lo pronto, me voy a tomar como unos días de reposo y reflexión mientras echo currículums sin excesiva prisa. El lunes tenemos que ir al local de la tienda para que el gestor o no se quién nos informe de la indemnización, el finiquito y esas cosas, y según cuánto sea, y cuándo lo vayamos a cobrar, me permitiré el lujo de irme unos dias a algún sitio. Enfin, ya veré...

lunes, 9 de agosto de 2004

Detesto los catarros

Y los detesto profundamente, porque no termino de encontrarme bien, pero tampoco me encuentro mal del todo. A pesar de los dolores de cabeza, el embotamiento, el tener los oidos taponados, ese dolerte todo de tanto toser y estornudar, el continuo goteo de nariz, etc, etc... no llega a ser una gripe, por lo que puedes hacer cosas, mal, pero las puedes hacer.
Con catarro no hace falta pegarse el día en la cama, como con la gripe, por lo que puedes estar ocupado, aunque no hagas las cosas bien y tengas que repetirlas hasta que salgan, no deja de ser un auténtico fastidio.
Ojala tuviera gripe, en vez de catarro, porque, a pesar de la fiebre, me podría pegar el día durmiendo, bien arropadita en la cama y sin tener que hacer nada.
Resumiendo: odio estar acatarrada.